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enero 14, 2015

Vaya viajecito!

Hoy cumplimos una semana de haber llegado de México y realmente se nota que viajar con 40 no es lo mismo que con 30. Esta vez me ha costado mucho tiempo recuperarme del viaje de regreso, y no tanto por el jet lag, sino simplemente del cansancio. O será que el clima tan lluvioso ha agregado un elemento depresivo a la recuperación?

El viaje de ida también fue muy pesado, ya que aún con la noche que dormimos en el Distrito Federal, el despertarnos dos días seguidos a las 3 de la mañana hizo que el viaje fuera más cansado que de costumbre. Pero entre la emoción de ver a la familia, el clima templado y el plan de posadas y Navidad a la mexicana, hizo que nos olvidaramos de la fatiga y que sólo disfrutaramos del momento.

Viajar de Hamburgo a Monterrey siempre implica dos paradas, una en Europa y otra en América. O cuando volamos vía Nueva York, con dos conexiones en aeropuertos americanos. Sea cual sea la combinación, el viaje es muy pesado y dura aproximadamente 24 horas desde que salimos de una casa hasta que llegamos al destino final. Gracias a Dios las niñas ya están mas grandecitas y cooperan en los aeropuertos llevando su mochila y caminando por su cuenta. Ya no hay que llevar carreolas ni pañales, comen de todo lo que se ofrece en el avión o aeropuertos y siguen durmiendo bien en los vuelos largos.

Aún así, me sigo estresando por las conexiones, las maletas y los vecinos de vuelo. En esta ocasión, por aprovechar una oferta, compramos los boletos de Mexico a Monterrey por separado y nada más de pensar en que no llegaran las maletas a su destino se me fue el sueño más de una noche. De ida, tuvimos la mala suerte de coincidir con una madre que volaba con 4 hijos "talibanes", que no se ofenda nadie, pero realmente eran un caso nunca antes visto. Gritaban, peleaban y saltaban de un asiento a otro sin parar. Uno de ellos no pegó el ojo en las 11 horas de vuelo y a más de un pasajero estuvo a punto de darle un ataque de histeria. Soy bastante paciente, y mi marido más que yo... estamos acostumbrados a estos vuelos y a oír llantos de bebés o niños a ratos. Pero 11 horas de escándalo fue demasiado. Gracias al cielo las ventanas no se abren, porque poco falto para que nos lanzaramos por ellas.

Cada vez que tomo este tipo de vuelos admiro a mis padres que todavía tienen el ánimo de venir a visitarnos, considerando la aventura que implica llegar hasta aquí.  De regreso se me ocurrió la magnífica idea de visitar el Zócalo capitalino durante las horas de espera entre un vuelo y otro. Primera y última vez. Simplemente fue agregar estrés innecesario, más cansancio porque caminamos muchísimo y desfasar más los horarios de comida.

Además de todos los inconvenientes antes mencionados, el viajar a México es toda una inversión! Recuerdo que recién casada (e ilusa) soñaba con que iría a la madre patria cada año y pensaba que las mexicanas que no lo hacían eran desconsideradas y locas de remate. Ahora yo soy una de ellas. Mientras las niñas estaban pequeñas, pudimos hacer el esfuerzo y volar cada Diciembre a México, e incluso un par de veces volé sola para asistir a una boda o visitar a la familia. Hoy en día volar dos veces al año a México es impensable y con toda la familia hemos tenido períodos hasta de 3 años sin pisar tierras mexicanas.

Monterrey no es un paraíso turístico y nuestras parejas tienen que ser unos santos para gastar todos los días de sus vacaciones en visitar parientes, amigos, compañeros de escuela y más parientes en una ciudad que ni siquiera tiene playa. Los primeros años era novedad, y visitamos todos los lugares turísticos de la ciudad, pero después de 12 años de casados, ya no hay nada interesante y costear unas vacaciones adicionales en la playa más cercana no es nada barato.

Desde hace algunos años me he hecho a la idea que los viajes a México serán cada vez más esporádicos y ahora comprendo a amigas mexicanas que cuando recién llegué me decían "aprovecha mientras puedas viajar en temporada baja". Viajar en temporada alta y con más miembros en la familia consume gran parte de los ahorros del año, así que poco a poco se cambian los planes y se decide viajar a un destino más cercano y más adecuado para descansar.

Pasar Navidad en México era algo que no consideraba después de que nuestras hijas entraron a la escuela, y doy gracias a Dios por habernos permitido hacerlo el año pasado. Quién sabe cuando vuelva a repetirse. Tampoco hay planes de viajar a México a corto-mediano plazo en verano, así que ahora les toca a mis papás agarrar valor y planear el siguiente viajecito a Alemania para el 2016.

Espero poco a poco retormar energías y volver a la normalidad sin sentirme tan cansada. El domingo pasado, mis hijas y yo despertamos a las 12:30 del mediodía ante la mirada asustada de mi marido. Ni en mis años de adolescente recuerdo haber dormido hasta tan tarde, e incluso pensé que el reloj estaba descompuesto. Ya no estoy para esos viajecitos.... pero bueno, mejor ni me quejo porque mis papás no van a querer venir a visitarme :) Que Dios les conceda salud por muchos años para que lo sigan haciendo, verdad???


enero 08, 2015

Maratón Lupe- Reyes en Monterrey, MX

Como escribí en la entrada anterior, volamos a Monterrey el día 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe. De la casa salimos a las tres y media de la mañana para tomar el vuelo Hamburgo- Paris a las 6:20 am. Esperamos 5 horas en el aeropuerto francés para despegar nuevamente a la 1:40 de la tarde con destino a la capital mexicana. El vuelo se me hizo eterno, y despues de 12 largas horas aterrizamos en el D.F. Pasamos migración, recogimos maletas, nos tocó verde en aduanas y caminamos un poco mas para llegar al hotel del aeropuerto donde pasariamos esa noche.

Nos registramos, dejamos las maletas y cenamos en el mismo hotel. Estábamos medio muertos de cansancio pero teníamos que comer algo. A las 9:30 de la noche despues de un relajante baño, nos acostamos mientras escuchabamos matachines y fuegos artificiales por la ventana. Alguna peregrinación a la Virgencita cerraba nuestro día en la distancia y bendecía nuestro viaje, ya que hasta entonces todo marchaba de maravilla. Yo no pude dormir de la emoción de dar la sorpresa al día siguiente.

El 13 de diciembre volvimos a dejar el hotel de madrugada para tomar el vuelo de las 6 de la mañana a Monterrey. Todo salió como estaba planeado y mis padres recibieron la sorpresa del año o de su vida. Después de desayunar, nos fuimos al tec de Monterrey, donde se reunirian algunos de mis ex-compañeros de carrera a celebrar nuestro XX aniversario de graduación. Tuvimos una clase del recuerdo con un ex- profesor, tomamos mucha fotos y enseñé las instalaciones de mi alma mater a mi marido e hijas.

Por la tarde descansamos un poco, desempacamos algunas cosas y nos preparamos para el festejo de aniversario que se llevaría a cabo en un salón, con música y cena. No había tenido oportunidad de asistir a los aniversarios anteriores, así que me dio mucho gusto volver a coincidir con algunos de mis compañeros de carrera y sus parejas. Una velada inolvidable que cerró con la presencia de mariachi, lo mejor que podía pasar en mi primer día en mis ciudad natal. Maravilloso!

Imposible relatar cada una de las cosas que hicimos día a día, pero aquí menciono algunos de los "high lights" de nuestro viaje a Mi Monterrey:
- lugares turísticos : Fundidora, plazas comerciales, la Huasteca, Santiago, Kidzania donde celebramos el 10mo cumpleaños de Victoria
- restaurantes: Taquería Juárez, La Méjico, crepas La Bonne, diferentes restaurantes de mariscos, Sanborns Azulejos en el DF, el pollo loco...
- visitas familiares: el primer lunes visitamos a mis abuelos quienes tampoco sabían de nuestro viaje y que se emocionaron al vernos después de 5 años. Algunas de mis tías hicieron las tradicionales posadas antes de Navidad que incluyen cantar, rezar, cenar y convivir en familia.
- visita a la escuela federal que recibió el donativo de la escuela alemana donde estudian mis hijas
- viaje a Parras con la familia donde pasamos el fin de año
- sesión de fotos familiares
- shopping en McAllen, Texas
- XX aniversario de generación 
- cumpleaños de Victoria
- reunión de despedida con Rosca de Reyes

Justo el 6 de enero (día de los Reyes Magos) dejamos Monterrey. El plan era salir a las 7 de la mañana, pero por causa de niebla en el DF, tuvimos un retraso de casi 3 horas. Poco antes del mediodía llegamos a la ciudad de México y después de dejar las maletas, nos aventuramos en el metro de la ciudad para conocer el Centro Histórico. Vimos el zócalo, entramos a la Catedral y caminamos hacia Bellas Artes para comer en el Sanborns Azulejos. Tomamos fotos y aire para volver en metro al aeropuerto. Jamás había visto tanta gente en un vagón de metro, y eso que no era todavía "hora pico". No me puedo imaginar como se pone, pues después de tanto empujón y miedo de morir asfixiado entre tanta gente, juro no volverme a meter al metro capitalino. Santo Dios! "Suben, estrujan, bajan", dicen un chiste viejo sobre la palabra autobús en alemán, pero yo la aplicaría mejor al metro.

Llegamos a tiempo al aeropuerto para descansar un rato, recoger las maletas y hacer el "Check-in" en Air France. Salimos con un poco de retraso, pero el piloto ganó ese tiempo en el aire para llegar puntualmente a Paris. Sin descansar ni medio minuto, pasamos migración, control de seguridad y llegamos justo a abordar nuestro último vuelo a Hamburgo que no tuvo contratiempos. Llegamos a casa el día 7 de enero a las 7 de la noche, justo a tiempo para cenar, tomar un buen baño y dormir!!!

Definitivamente el mejor maratón Lupe-Reyes de mi vida! Tardaré un rato en volver a la normalidad y no tengo prisa en desempacar. Los momentos vividos y las experiencias de este viaje quedarán en nuestros recuerdos para siempre! Aprovecho para agradecer a mis papás todas sus atenciones, que aunque les caímos de sorpresa se desvivieron porque estuvieramos cómodos en su casa. Dios quiera volvamos a tener una oportunidad pronto para volver a Monterrey, mientras a seguir recordando cada una de esos momentos vividos.

diciembre 05, 2014

Mercados de Navidad

"Pirámide navideña". Berlín.
En Alemania no hay posadas, cosa que extraño mucho de mi querido México, pero en su lugar hay mercados de navidad que es lo que mas me gusta de esta época en este país.

Pero que son estos mercados? Seguramente muchos se imaginan puestos de venta de artesanías y objetos navideños, y no estan tan errados, pero un mercado de navidad es algo más que un lugar donde comprar cosas, es un lugar con ambiente, alegría, olores y sabores que lo hacen un lugar único en el mundo.

Su atmósfera es inigualable: en los mercados navideños alemanes se mezclan el aroma de dulces de hierbas alpinas, de castañas y almendras tostadas, así como del obligatorio “Glühwein”, vino tinto caliente con especias, como clavos y canela. Muchos de los mercados simulan con sus quioscos la arquitectura tradicional con casitas de entramados de madera, aunque los hay también en estilo moderno.

En Alemania hay más de 1.500 mercados navideños, de todos los tamaños y prácticamente hay uno en cada ciudad o pueblo. En las ciudades grandes como Berlín o Hamburgo, hay un mercado en cada distrito, y en los pueblos pequeñitos como el mío (2,500 habs.) sólo se coloca el mercado un fin de semana. 
Normalmente, la preparación y colocación de los puestos comienza a mediados de noviembre y la inauguración los últimos años ha sido el 24 de noviembre para quitarlos un día antes de Navidad. Aunque hay algunos que duran incluso hasta fin de año. Dependiendo de la ciudad, se colocan los puestos en las calles del centro (casco antiguo), en plazas públicas  o en áreas peatonales. Un puesto al lado de otro, sin dejar mucho espacio libre. Algunos incluso construyen cuartos cerrados para que los clientes puedan resguardarse mejor del frío o de la lluvia.
El horario varía de ciudad a ciudad, y hay algunos que cierran bastante temprano (a eso de las 8 o 9 de la noche). Una amiga me comentaba que en algunos mercados navideños en Berlín cobran 1 o 2 euros para entrar, cosa que desconocía hasta ahora.


Berlín.
Puestos. Berlín.


 De qué hay puestos? de todo!
 - de bebidas: donde venden ponche caliente, "Glühwein, rompope, cafés de todos tipos y sabores, chocolate caliente y tambien cerveza, fría o caliente. Aquí les comparto un blog muy interesante que dedica una entrada a este tema, especializandose en las bebidas que se ofrecen.

- de comida: no pueden faltar las tradicionales salchichas, incluso de un metro de largo y otras especialidades que se venden en cualquier feria del pueblo como carne asada, champiñones en diferentes salsas, camarones o calamares, bretzel, etc. Pero lo mejor es lo dulce, empezando por las crepas, nueces garampiñadas, castañas asadas, galletas de todo tipos y sabores, "schmalzkuchen" (panecillos fritos en aceite y cubiertos de azúcar pulverizada), chocolates, mazapan alemán, y mil delicias más.
Castañas asadas. Berlín.
- artesanías: de madera, de papel, de vidrio. Hay para todos los gustos y presupuestos y la mayoría son artículos navideños como velas, estrellas, coronas para las puertas, esferas, etc. 
Estrellas de papel. Berlín.
- ropa: prendas de lana, pantuflas, gorros, bufandas y guantes no pueden faltar. Ademas de gorros de Santa, con o sin trenzas, con o sin luces, etc.

Adicionalmente a los puestos, en muchos de los mercados hay programa cultural o musical donde coros, grupos de baile y escuelas presentan cantos, obras de teatro o espectaculos de baile. En Hamburgo, a determinadas horas pasea el trineo de Santa por el cielo para presentar a sus renos y recordar a los niños que deben portarse bien para recibir lo que pidieron. 
En otros mercados hay carruseles, juegos mecánicos, resbaladeros o pistas para patinar sobre hielo.
Rueda de la fortuna. Berlín.
Santa en su trineo. Hamburgo.
Lo normal es visitar los mercados de navidad con la familia o con amigos. Los fines de semana se llenan mucho más, pero entre semana no faltan grupos de colegas que visitan el mercado de navidad para tomar algo después del trabajo. Hay que llevar mucha paciencia, porque aunque usted no lo crea en Alemania tambien existen los tumultos y en los mercados de Navidad hay que apretujarse entre la gente y hacer fila para pedir un ponche o una salchicha.
Berlín.
En lo personal conozco menos del 1% de los mercados de navidad en el país, los que he visitado con mas frecuencia son dos o tres en Hamburgo, obviamente el de Stade y el año pasado conocí los de Bremen y Lüneburg. Me faltará vida para conocerlos todos, pero espero algún día conocer al menos los más famosos como el de Núremberg o el de Colonia.

Pirámide navideña. Stade.
Ayuntamiento iluminado. Hamburgo.
Aquí esta la lista de todos los mercados de Navidad en Alemania este año:  http://www.weihnachtsmarkt-deutschland.de 

Si el de Núremberg es el más famoso, el de Dresde es el más antiguo. El llamado, “Striezelmarkt“ cumple 580 años de existencia. Además de una gigantesca pirámide de madera, el de Dresde se caracteriza por su tradicional “Christstollen”. El Christstollen es un pan con frutos secos, pasas, limón y naranja y es servido, a menudo, como postre en Navidad. En el adviento se come a cambio de tortas y tiene formas que recuerdan a un niño recién nacido envuelto en sus pañales. Por esta razón se cubre de polvo de azúcar.

Según DW, entre otros mercados navideños que no debes dejar de visitar están el de Rothenburg ob der Tauber, en Baviera, Quedlinburg, en Sajonia-Anhalt, o Colonia, a los pies de la catedral gótica, a orillas del río Rin. Y para los que buscan mercados de navidad originales, está el de Santa Pauli en el distrito rojo de Hamburgo, que se le conoce como el mercado erótico y donde las angelitas estan vestidas con muy poca ropa :)

En 2013, unas 85 millones de personas visitaron los mercados navideños. Hace 14 años la suma ascendía a 50 millones. Me encantaría que los mercados estuvieran todo el invierno, ya que enero y febrero son los meses más aburridos (aquí no hay ni rosca de Reyes, ni tamalada de la Candelaria) y  mas fríos del año. Al menos tendríamos un lugar a donde ir y reunirnos con amigos, calentarnos un poco con un vino caliente y hacer compras post-navideñas :)

Definitivamente conocer y vivir la experiencia de los mercados de navidad debe estar en cualquier lista de cosas por hacer de los que se animen a visitarme en esta época del año. Quién dice yo?

P.D.1 - Las fotos de Berlín son de una amiga muy querida y están publicadas aquí con su permiso.
P.D.2 - Las estadísticas y números son de DW (en español).
P.D.3 - Como siempre, lo escrito aquí esta basado en mi experiencia personal que se concentra mayormente en el norte de Alemania, así que puede haber algunas diferencias con mercados en otras regiones del país.

noviembre 06, 2014

La magia de Disney

Despues de 12 años de vivir en Alemania he tenido la oportunidad de conocer el parque de Disney en Paris, Francia. Por alguna razón u otra no se habia podido organizar el viaje, y hace unos meses sin mucho pensarlo decidí hacer un viaje corto con mis hijas para que conocieran la ciudad de las luces y de pasadita, el parque de diversiones. Hace 4 años conocieron el de California y la edad ha hecho de este viaje una experiencia completamente distinta.

Ahora ya tienen 8 y 9 años y ya no creen que las chicas disfrazadas son princesas de verdad. Tampoco tienen miedo de subirse a las montañas rusas y resultaron mas valientes que yo, así que tuvimos que repetir algunas atracciones a pesar de mis negativas. Es una gran ventaja que son buenas para caminar y aguantan mucho... De todas formas, fue un viaje pesado sobretodo para mí ya que la operación de la matriz apenas había cumplido 2 meses.
Aproveché una promoción de otoño y nos quedamos 3 noches en un hotel económico de Disney (Cheyenne) con entradas al parque y comidas incluídas. Tambien tuvimos suerte a la hora de reservar el tren y aprovechamos una super oferta con la que viajamos por menos de 100 euros las tres de Hamburgo a Paris viajando de noche.
La aventura empezó el sábado 1 de noviembre por la noche... Mi marido nos llevó a la estación de tren y salimos puntualmente con destino a Paris. He de confesar que casi no dormí durante el trayecto, pero al menos las niñas sí, ellas duermen donde sea!!!
Domingo -De la estación a la que llegamos viajamos a otra donde podíamos dejar las maletas por un rato mientras visitábamos Paris y que quedaba de paso a la estación de metro de Disney. Esta idea nos costó mucho tiempo y esfuerzo pues descubrí que muchas estaciones eran viejas y sin escaleras eléctricas, ademas de grandes, así que preguntando aquí y allá sin hablar francés nos hicieron dar vueltas y vueltas. Las 2 pequeñas maletas me parecían de 100 kgs y subirlas por cada escalón me cansaban demasiado. Finalmente llegamos al centro de Paris donde hicimos un paseo en barco por el Río Sena acompañadas de una sobrina que esta estudiando francés en estos meses por acá. Para mi mala suerte, perdí mi cámara sin darme cuenta y eso me agüitó un poco. 

Luego caminamos un poco hacia la torre Eiffel y comimos unas baguettes y crepas tradicionales ;) Nos despedimos de mi sobrina a media tarde para recoger las maletas y seguir el viaje a Disneylandia que queda a 45 minutos del centro de Paris.


La llegada al hotel sucedió sin contratiempos y despues de dejar las maletas en el cuarto nos fuimos directo a Disney Parc. Era importante visitarlo ese día aunque fuera por un par de horas porque al día siguiente quitarían la decoración de Halloween. Tomamos fotos, cenamos y esperamos hasta que cerraron (9 p.m.) porque teníamos que ver el show de luces y ahí sentí nuevamente esa magia de Disney. Cómo hacen para despertar tantas emociones en una cuarentona y recordar tantos personajes de mi infancia... Eso me encanta de Disney y creo que seguiré yendo hasta que cumpla 100 años! A ver si me llevan mis nietos!
El segundo día (lunes) lo pasamos nuevamente en Disney Parc de 10 de la mañana a 7 de la noche... Vimos todo, nos subimos a todo y comimos y cenamos en diferentes restaurantes del parque. Como es temporada baja lo mas que tardamos en algunas atracciones fue 15 minutos, pero en la mayoria teníamos entrada sin esperar. Vimos el desfile tradicional (otra vez experimentando la magia de Disney con lágrimas de cocodrilo) bajo una lluvia ligera, pero justo a la hora de tomar el autobus al nuestro hotel, cayó un chubasco que nos empapó hasta los tuétanos. Menos mal llegamos rápido a la habitación a tomar un baño calientito.
Hollywood Tower

El tercer día (martes) visitamos el parque Disney Studios donde hay mas espectáculos y montañas rusas. La atraccion favorita de las niñas fue el Hotel Hollywood donde te dejan caer varias veces de un elevador a varios metros de altura. El parque es muy interesante y alcanzamos a verlo todo de 9 a 6 pm. Ese día decidimos cenar en el hotel pues el cansancio ya se había acumulado de los días anteriores.
El cuarto día (miércoles) estaba planeado para visitar nuevamente alguno de los parques o ver algo más en Paris, pues nuestro tren nocturno estaba programado a las 8 de la noche para llegar a casa al día siguiente por la mañana. Pero cual no sería nuestra sorpresa al enterarnos que amenzaban nuevamente con una huelga de trenes justo para la madrugada de nuestro regreso. 

Rápidamente le pedí a Tom que averiguara que pasaría con nuestro tren y pues ya estaba cancelado desde el miércoles. Rápidamente buscamos otras opciones y tuvimos que dejar el hotel el miércoles temprano para arreglar nuestra situación directamente en la estación de Paris. Tomamos dos trenes, de Paris a Frankfurt y de Frankfurt a Hamburgo, donde Tom nos recogió en coche para evitarnos otro tren más de 1 hora hasta Stade. Retrasos, problemas técnicos, y sobrecupo en los trenes completaron la pesadilla que terminó a media noche cuando finalmente llegamos a casita.
(Nota extra: Odio las huelgas y más si me toca ser víctima como en esta ocasión. Un día perdido en Disney no es nada comparado con otros turistas que perderán vuelos, cruceros, reservaciones, paseos y mil cosas más durante los 4 días que durará la huelga. Grrrr!)
 
Una verdadera pena que unas vacaciones cortas pero divertidas hayan terminado de tal manera. Ahora sólo nos queda recordar los 3 días que vivimos la magia de Disney al máximo y yo volví a ser niña ;) Fotos, vídeos y autógrafos de los personajes más famosos de Disney serán guardados como un tesoro en nuestro baúl de recuerdos. Las niñas preguntan cuando volveremos... difícil pregunta! Espero algún día volver...

Recomiendo ampliamente conocer este parque en temporada baja que aunque el clima no es el ideal, se aprovecha mejor y los niños disfrutan las atracciones sin horas de filas.  Y los grandes también!

Au revoir!!!

septiembre 30, 2014

De retiro familiar

El fin de semana tuve la opotunidad de vivir una experiencia diferente: por primera vez asistí a un retiro en Alemania y fue familiar, algo que tampoco conocía ni siquiera en México.
Como saben, pertenecemos a la comunidad católica de nuestra ciudad, que aunque no es muy numerosa, últimamente busca organizar más actividades para chicos y grandes, jóvenes, familias y parejas.

Una amiga que había asistido al retiro el año pasado, me animó a inscribirme. Así lo hicimos, anotamos la fecha en nuestro calendario y mas rápido de lo pensado se llegó el día indicado. Empacamos nuestras cosas y manejamos las dos horas de camino para llegar a nuestro destino: un castillo pequeño adaptado como casa de retiros.


En Monterrey asistí a varios retiros, los primeros que recuerdo en la secundaria. El instituto era del Opus Dei y los retiros se realizaban en una casa de dicho grupo religioso. En la preparatoria tambien asistí a retiros que se realizaban en un lugar especial a las afueras de la ciudad. Sólo una ocasión había dormido en un castillo, fue en mi primer viaje a Europa donde nos hospedamos en un castillo adaptado como hostal en Francia.
El castillo donde se realizó el retiro familiar no es como el de Cenicienta o todos esos que conocemos de los cuentos de hadas, despues de leer la historia del castillo en una habitación adaptada como museo en el sótano y saber que fue orfanatorio, más bien es de esos castillos de películas con historias de terror donde encerraban a los niños en el ático o los obligaban a limpiar pisos y ventanas.

El retiro fue organizado por la nueva dirigente de la parroquia, aunque el retiro se ha hecho en el mismo lugar por más de 8 años. Junto con nuestra familia, se inscribieron otras cinco, dos de ellas sin papá por cuestiones de trabajo. En total, 16 niños/jóvenes de 1 a 17 años.

Como escribí anteriormente, el castillo (Schloss Dreilützlow) está adaptado como casa de retiros, seminarios o excursiones escolares. Cuenta con 26 habitaciones con 95 camas, bastante rústicas sin televisión ni teléfono. Además tiene una cafetería donde se sirven las 3 comidas (incluídas en el costo de la habitación), biblioteca, jardín, capilla, salón deportivo, un cuarto de televisión, la habitación de cuentos (decorada con diferentes temas infantiles), salones de conferencias, jardín, museo en el sótano y las dos atracciones más importantes: el ático decorado como la habitación del fantasma Dieter, y un pasillo de terror en el sótano (sólo porque no tiene luz).

Ático
Nuestra habitación
Sótano de terror
Salón de cuentos
Museo

El retiro empezó el viernes por la noche con la cena a las 6:30 de la tarde, después de que llegaron todos los asistentes. El menú: Pan con embutidos y quesos, ensaladas y para tomar: café, té o agua. Después pasamos al salón donde se llevarían a cabo todas las pláticas y actividades, y se dio la bienvenida formal y se realizó una pequeña dinámica. A las 9 se acostaron todos los niños en sus respectivas habitaciones y los adultos nos reunimos en un pasillo para tomar algo y platicar de todo un poco.

El tema del retiro fue "Rituales de antes y ahora", que abordamos a profundidad el sábado por la mañana después del desayuno. Los niños y jóvenes hicieron actividades aparte con el mismo tema. A mediodía comimos pasta con salsa boloñesa, y por la tarde nos fuimos a un pueblo cercano a dar un paseo por el bosque/lago. Por mi reciente operación, yo preferí esperarlos en la cafetería del lugar. Tardaron dos horas, tiempo en el que algunos se bañaron en el lago y otros exploraron el bosque a sus anchas. La idea era disfrutar ese tiempo como los caracoles: con calma y sin prisa.

Lago en Lassahn
Después de la cena (mismo menú del día anterior) hicimos una fogata en el jardín. Cantamos, asamos malvaviscos, y disfrutamos de una noche despejada y estrellada a 15 grados. Espectacular! Luego los adultos repetimos la reunión del día anterior con vinito y botanas hasta la medianoche.


Por último el domingo, después de desayunar participamos en una celebración eclesiástica (no propiamente misa porque no había sacerdote) en la capilla del castillo. Casi todos leímos algún texto y cantamos diversos temas con acompañamiento de órgano y flauta. Al mediodía comimos carne de puerco, papas y col rojo y nos despedimos para tomar nuestro camino de regreso a casa.


En nuestro caso nos desviamos a Schwerin, una ciudad hermosa con un castillo de cuentos de hadas. Este castillo es usado como edificio de gobierno, pero el jardín está abierto al público y disfrutamos de una linda caminata con casi 25 grados, talvez el último día cálido del año.


Fue un fin de semana muy lindo, con un poco de todo: espiritualidad, aventura, historia, juegos, naturaleza, convivencia con familia y amigos, y mucha diversión. En el camino de regreso, las niñas preguntaron si podemos volver el próximo año. Y creo que este retiro se convertirá en un ritual anual en nuestra familia! Así que a esperar el próximo!

agosto 20, 2014

Vacaciones en casa

En Alemania las escuelas tienen muchas vacaciones... normalmente dos semanas en pascua, dos en otoño, dos más en Navidad y las vacaciones largas de verano que duran 6 semanas. Pero no todo el país sale el mismo día de clases, sino que cada año el calendario varía de estado a estado y puede haber desfase hasta de 4 semanas entre estados vecinos.

Este año a nuestro estado (Baja Sajonia) le tocó salir mas tarde que de costumbre y nuestras vacaciones empezaron el 31 de julio y entrarán de nuevo el 11 de septiembre. Sí, aquí tambien es normal salir o entrar entre semana y no precisamente en viernes o lunes.

Por cuestiones económicas no pudimos planear vacaciones en el extranjero y nos conformamos con un verano tranquilo en casa. No es el primer año que nos quedamos, pero es el primero en que las niñas se percatan de ello y se quejan de tener vacaciones "aburridas" incluso antes de salir de clases.

Por supuesto que de aburridas no tuvieron nada, y entre otras cosas hicimos lo siguiente:
- Programa de verano de la ciudad. Hace dos años las niñas participaron por primera vez en este programa que incluye actividades manuales, culturales y de excursiones. Eran muy pequeñas entonces y no pudieron hacer mucho. En esta ocasion las apunté para paseos como:
    -Zoológico de Hamburgo
    - Parque tematico Hansa al norte de Alemania
    -Parque recreativo con animales sueltos en Harburg
Se iban tempranito en autobús con otros 40 niños de 8-12 años y 10 jóvenes o adultos encargados de cuidarlos. Tuvieron siempre suerte con el clima y les encantó todo.
Además, otro día pasearon en canoa por el río de la ciudad, otro pintaron camisetas e hicieron animal con estambre.

- Visita a los abuelos. Con motivo de la boda del medio hermano de mi marido, planeamos un viaje que incluyó:
       -3 días en el lugar de la boda con mi suegro
       -4 días en casa de mi suegra. El clima estaba raor y unos días pudimos meternos a la alberca
       - De regreso a casa, dejamos a las niñas nuevamente con mi suegro y ahí se quedaron solas otros 4 días.

- Campamento de los scouts. 3 días en tienda de campaña bajo lluvias fuertes, pero se divirtieron mucho como siempre.

- Retiro en la iglesia. 5 dias de "campamento" en la iglesia católica donde organizaron visita a la alberca y una excursión a un convento en Bad Oldesloe. Había algunos conocidos y se divirtieron bastante.

- Visitas de amigas. Una amiga mexicana que vive en Suiza estuvo de visita en Hamburgo y vino con sus hijas a conocer Stade y pasar el día juntas.  Por otro lado vinieron amigas a pasar el fin de semana en Stade y la pasamos de lujo. En los días que no estaban las niñas, fuimos al cine mi marido y yo, a bailar a Hamburgo o vimos películas en casa. 

Cierro este verano con una operación de la matriz nada simple pero que les contaré en otra ocasión. Las niñas vuelven a clase el próximo jueves y yo una semana después al trabajo. No puedo quejarme, fue un verano tranquilo, pero soleado y muy divertido. Veremos que nos deparan las proximas vacaciones de otoño que incluyen una gran sorpresa para las niñas!


abril 13, 2014

Su primer crucero

Esta entrada no fue escrita en un solo día y por lo mismo he decidido separarla en dos partes: el antes y el despues de esta nueva experiencia de mis hijas, su primer viaje en crucero!
Mis suegros descubrieron lo maravilloso que es viajar en crucero poco despues de su jubilación, hace algunos años y desde entonces viajan dos o tres veces por año en barco. Han visitado muchos destinos y conocido diferentes líneas navieras, siendo su favorita AIDA porque les hablan todo en alemán. De todas formas también han viajado en Costa y en Royal Caribbean.

ANTES
Desde el año pasado me preguntaron si les daríamos permiso a nuestras hijas de viajar con ellos y sin dudarlo les dije que no veía ningún problema. Así que hace unas semanas me llamaron desde una agencia de viajes para ver la disponibilidad de las niñas en la primera semana de Abril. Por supuesto: libre! Tienen vacaciones de Pascua y de haber tenido algún campamento o fiesta de cumpleños, todo hubiera sido cancelado para irse con los abuelos. Como diría el dicho... Hay prioridades!

No me dijeron ni a donde por teléfono pero luego nos dijeron que saldrían de Hamburgo el 5 de abril hacia el mar del Norte para conocer algunas ciudades de Noruega a bordo del crucero Aida Luna durante una semana.
Creo que yo estoy mas emocionada que mis hijas y es que como no conocen ningún crucero mas que emocionadas estan nerviosas y curiosas. Estoy segura que será una experiencia inolvidable! 
Los preparativos han incluído llenar una serie de formularios, mandar copias de los pasaportes y nos iremos de compras para conseguir algunas cosas que puedan estrenar en los shows o cenas.
El barco incluye un programa muy amplio de actividades infantiles y ya me contarán todo lo que hicieron con los animadores. 
Lo único malo es el clima que en estas fechas aún es frío, pero bueno... con chaqueta, gorro y bufanda tambien se disfrutan los viajes ;)

El día se llegó! A media mañana tomamos el tren a Hamburgo y nos encontramos con mis suegros directamente en el puerto, donde le colocaron una etiqueta a la maleta y nos tomamos un café antes de que abordaran. No pudimos decirles adiós como en las películas porque el barco zarpaba 4 horas después. Dejamos a las niñas con los abuelos y Tom y yo nos fuimos a comer al Hard Rock. Curiosamente desde la habitación de nuestro hotel pudimos ver el barco dar la vuelta en el Río Elba y tomar camino hacia el mar.


Dos horas después recibíamos la primera foto de las niñas que ya estaban descubriendo cada rincón de la cabina. La comunicación en los días siguientes será limitada porque el celular no funciona a bordo del barco. 

DESPUES

La semana se pasó volando y ayer llegaron al mismo puerto de donde partieron. Tom fue por ellos tempranito y a media mañana ya estaban en casa. Mis hijas venían felices y los abuelos también! Gracias a Dios no tuvieron ningún contratiempo ni se enfermaron.

Durante la comida y la merienda, abuelos y niñas nos contaron lo que conocieron, lo que hicieron y lo mucho que disfrutaron el viaje. Las niñas no quisieron participar en el "Kids Club" y al final se arrepintieron porque los niños presentaron una serie de bailables en la última noche de show. Han prometido que la próxima vez si lo harán, ya veremos...
El clima como era de esperarse no fue el ideal y sobretodo en Oslo tuvieron que aguantar 3 tristes grados y una llovizna ligera durante el recorrido de la ciudad. El mejor día fue el último, en el cual no había visita a ningún destino, sino que se quedaron en el barco todo el día.

Catalina fue encargada de la cámara y cumplió su función de fotógrafa a la perfección. Tomó muchas fotos que complementadas con las de los abuelos, nos dieron una idea bastante amplia de lo que vivieron durante el viaje.

Tanto niñas como abuelos la pasaron de maravilla y creo que se repetirá la hazaña, talvez no en un corto plazo pero seguramente en un par de años las niñas podrán acompañar a sus abuelos en uno de sus tantos viajes. Haciendo la cuenta, éste fue su crucero número 15! y el 5to en Aida :)

Definitivamente fue una experiencia inolvidable y quedará en su memoria para siempre. Ahora sólo queda seguir disfrutando las vacaciones de Pascua y esperar la oportunidad de volver a viajar en crucero :)

noviembre 24, 2013

Jubilados correlones

Desde que vivía en México y no sabía que mi futuro marido sería alemán, oía eso de que en Europa no había niños, que hay ancianos por todas partes y que las mujeres no quieren tener hijos.
Ya llevo 11 años en Alemania y puedo asegurar que sí hay niños, pero también que la tasa de natalidad no es lo suficientemente alta para hacer un balance con las generaciones mayores. Y sí, se ven muchos ancianos pero no sólo porque haya más, sino porque en mi opinión son más activos que en México.

Las razones de que los jubilados sean más activos son variadas, siendo la principal que los hijos no viven cerca y tienen que ser independientes para salir adelante. Y aún cuando viven cerca, existe un problema que yo llamo "desapego familiar", del cual escribiré en otro post y que obliga a los viejos a seguir con sus trabajos en el jardín, compras y visitas a los médicos sin compañía alguna.

En donde se observa una mayoría de personas mayores en comparación con grupos de otras edades, es en las iglesias, en los tours por ciudades históricas, en los supermercados a ciertas horas del día y por supuesto en los consultorios médicos.

Pero también en los cursos de idiomas en la universidad popular! Y es ahí donde he conocido esos jubilados correlones por los que bauticé esta entrada así. Hace unos días propuse una excursión a Hamburgo con uno de mis grupos, y un par de jubilados dijeron que tenían demasiados compromisos en diciembre, por lo que sería difícil para ellos acompañarnos aún y cuando la excursión fuera en la hora acostumbrada de clase. Y ahí uno de ellos me explicó que la palabra "Rentner" (jubilado en español) es por "rennen" (correr en español)! Y que se la pasan corriendo de aquí para allá y no tienen tiempo libre.


Y es muy cierto! De ejemplo tengo a mis suegros que desde que están jubilados se han atiborrado de citas y compromisos con diferentes asociaciones, cursos de inglés y baile, viajes y paseos. Y es que dicen que tienen que aprovechar el tiempo antes de que enfermen y no puedan hacer todo eso. No digo que en México, los jubilados estén encerrados pero creo que usan más su tiempo libre en compromisos sociales o familiares, que en cursos de idiomas o computación.

No tengo tiempo! ... soy jubilado!
El jubilado alemán viaja mucho y para viajar le gusta ir preparado y si es posible, saber un par de frases del idioma local. Claro que hay muchos turistas alemanes que viajan a hoteles donde sólo hablan alemán y comen platillos típicos alemanes, pero también los hay quienes quieren socializar con los locales y para eso necesitan el idioma.

En la universidad popular donde doy clases de español, hay cursos de 12 idiomas más y el público es variado pero tendiendo a las generaciones de la tercera edad que tienen tiempo y ganas para aprender (todavía!)

Y no sólo me refiero a "activos" porque aprendan otro idioma, sino porque andan en bicicleta y cortando hierba en sus jardines con más de 70 años encima. Uno de mis alumnos llegaba cada mañana al curso con su casco de bicicleta, aún en invierno después de recorrer 25 kilómetros desde su casa. Y otra alumna con casi 80 años, llegaba con su andadera o bastón a clase.

Por un lado es triste ver a las viejecitas solas en el supermercado con su andadera o incluso en silla de ruedas eléctrica, pero por otro lado es motivante ver a otros viejecitos con mejor salud en bicicleta por la ciudad o disfrutando un tour en un pueblo desconocido.

Hay también muchos asilos que cuidan de ancianos con problemas de salud y no puedo generalizar al hablar de "jubilados correlones", pero he tenido la suerte de conocer a muchos de ellos y espero Dios me dé salud para seguir activa hasta el último momento y quien sabe, talvez en un futuro aprenda un cuarto idioma y ande más en bicicleta que ahora :) Mientras tanto, a cuidarse para llegar a vieja! :)

agosto 30, 2013

Diferencias

Es obvio que entre todos los países del mundo hay diferencias, sean éstas culinarias, culturales, sociales o simplemente climáticas. En los 6 años que llevo escribiendo este blog he ocupado más de una entrada para hablar de diferencias entre México y Alemania. La lista es larga y de todo tipo.

Claro está que todas las diferencias son identificadas y descritas por una mexicana de 30 años que llegó a Alemania recién casada, lo cual le da cierta objetividad y punto de vista de un lado de la moneda. En nuestro reciente viaje a México, mis hijas que ya no son simples observadoras sino que preguntan y opinan el porqué de las cosas y mi marido, un alemán que no conocía el sur de mi país identificaron varias diferencias que aunque yo conocía no habría considerado de no ser por ellos.

Aquí les dejo algunas de ellas. Unas ya las había escrito por aquí o por allá, pero otras son nuevas y originales:

Semáforos en la calle de enfrente. 
Curioso, no? Nunca había pensado en donde estan colocados los semáforos en México o en Alemania de no ser por mis hijas que en varios cruces al voltear a la izquierda decían: 'pero está en rojo!' Y es que conducíamos por debajo del semáforo de la calle a donde volteábamos. En Alemania los semáforos están en la esquina derecha antes de cruzar y nunca pasamos por debajo de semáforos en rojo. No sé si me expliqué lo suficiente pero de verdad que nunca había pensado en ese tipo de detalles de tránsito.

Carritos en el supermercado.
En la mayoría de los supermercados alemanes tienen los carritos a la entrada encadenados uno a otro y es necesario meter una moneda o token para poder hacer uso de ellos. Obviamente al final de tus compras es necesario llevar el carrito a la entrada para recuperar tu moneda. Así se evita que los carritos queden regados por todo el estacionamiento como sucede en México. Mi marido se enojaba por encontrar carritos estorbando en lugares de estacionamiento pero lo que más les llamaba la atención a mis hijas era ver un niño o adulto mayor recogiendo los carritos a lo largo y ancho del estacionamiento, fuera con el solazo de 35 grados o con lluvia. Me decían, pero porque la gente no los regresa a la entrada y así esa viejita no tendría que andar arrastrando los carritos a la entrada? Mmmm, preguntas complicadas... Y soluciones tan simples :(

Semáforo no pasa por el amarillo.
En Alemania el semáforo cambia de verde a amarillo y de amarillo a rojo como en todo el mundo. Pero además cambia de rojo a amarillo por unos segundos antes de cambiar a verde. Casi casi para preparar motores y que no te quedes en la luna cuando cambia a verde. Este detalle también lo notaron mis hijas en los semáforos mexicanos: pasan directamente de rojo a verde sin pasar por el amarillo.

Niños en la calle a altas horas de la noche.
Un par de noches dejamos a las niñas con mis papás y Tom y yo nos fuimos a turistear al centro de Playa del Carmen, a la famosa 5ta Avenida. Bares y restaurantes con música en vivo, tiendas abiertas hasta la media noche y la avenida a reventar de turistas y locales. Pero no sólo jóvenes y adultos caminan a media noche por ahí, sino también niños! Y mi marido diciéndome cada vez que veía a uno: 'debería estar durmiendo!'. Ya me había desacostumbrado a ver niños de noche en la calle, en Alemania eso es rarísimo. Los niños no salen de noche y hasta en los restaurantes es inusual ver niños después de las 9 de la noche. A las 12, casi imposible! Y en México, andaban como si nada, no sólo con sus papás de vacaciones, sino que vimos casos más tristes donde los niños andan vendiendo chicles, pulseras o souvenirs sólo acompañados de un herman@ adolescente.
En uno u otro caso, mi marido sólo volteaba los ojos al revés. Y creo que en eso ya me volví alemana porque tampoco estoy de acuerdo en traer niños pequeños en la calle a media noche. Todo tiene su tiempo y su edad, y definitivamente los niños deben dormir sus horas aún en las vacaciones, talvez no acostarlos a las 7 como en Alemania pero tampoco a media noche ;)

Bicicletas sin luces.
Rentamos un coche para todas las vacaciones, así que andábamos a todas horas por carreteras o calles transitadas y lo que más coraje le daba a mi marido era encontrar gente en bicicleta por la noche y sin luces! Eso ya lo había visto en Mazatlán hace muchos años pero yo todavía no vivía en Alemania y creí que exageraba cuando decía que en Alemania toooooodos deben traer luces. Mmm, ahora que vivo aquí lo he constatado y es una pena ver lo inseguro que manejan en México. 

Gente mayor empacando en el súper.
Ya lo dije antes, eso de ver ancianitos de empacadores causó un shock en mi marido y mis hijas. Yo ya lo había visto en Monterrey en Pascua. Que sean niños tampoco me agrada, pero ver viejitos me desagrada aún más. En Alemania es triste ver a la gente de la tercera edad en asilos o solitos paseando el perro, pero jamás se les verá de empacadores, primero porque ese trabajo no existe (aquí cada quien empaca lo suyo) y segundo porque un anciano debiera gozar de su pensión y no seguir trabajando como burro. Ya lo sé, allá las pensiones son mínimas pero aún así no me gusta verlos empacando cosas por una propina.

Gente pobre.
Gente pidiendo afuera de las iglesias, en las esquinas o en la calle llamó la atención de mis hijas que no habían visto eso antes. En Alemania en las ciudades grandes sí hay, pero no muchos. Además pasamos por muchos pueblitos que viven en pobreza extrema y allí supieron lo que es ser verdaderamente pobre.

Tanques de gas.
En el departamento donde nos hospedamos en Playa del Carmen tuvieron que ir un día a cambiar el tanque de gas: uno vacío por uno lleno. Mi marido no podía creer que en apartamentos nuevos todavía exista ese sistema. 

Aire acondicionado en todas partes. 
Clima en el carro, en el apartamento, en las plazas comerciales y en todas partes. No estamos acostumbrados y no nos acostumbramos en casi un mes al aire frío para dormir. Aún en el hotel de 5 estrellas donde nos quedamos 3 noches, lo apagamos para dormir. Claro está al día siguiente siempre estaba helando cuando llegábamos de la alberca. Brrrrr!  Siempre he sido friolenta y creí que yo era la única que dormía sin clima, pero mi marido y mis hijas también pedían sólo el ventilador y les bastaba para dormir bien.

Perros vagabundos. 
Perros, perritos y perrones en todas partes... Solos merodeando por las calles de ciudades y pueblos. Mis hijas que les gustan los animales creían al principio que estaban perdidos y querían acariciarlos. Obviamente tuve que explicarles que no tenían dueño ni vacunas y que podrían ser peligrosos. Acá es raro ver un perro solo en la calle, se da más de gatos pero todos tienen dueños que los alimentan, cuidan y vacunan.

Basura no se separa en casa.
Las niñas están acostumbradas a separar la basura no sólo en casa sino también en la escuela, así que les llamó la atención que en México todo se tire en un solo bote de basura. Incluso el vidrio o papel que es reciclable... Todo al mismo contenedor. Sólo en algunos parques ecológicos y aeropuertos nos tocó ver botes separados.

Paquetes de huevos con 30!
En el supermercado mi hija mayor no podía creer lo que estaba viendo: un paquete con 30 huevos! Aquí las cajas solo tienen 6 o 10 huevos y ver uno tan grande le sorprendió muchísimo. En ese momento recibió una pequeña clase de demografía y de la familia pequeña y extragrande.

Todo con limón hasta chapulines!
Limón para la sopa, para las papitas, para los tacos, para el ceviche y para casi todo. En la feria del pueblo compramos una bolsita con chapulines para probarlos y obvio, no podía faltar su medio limón. Ni mi marido ni mis hijas se acostumbran a ese fiel acompañante de la comida mexicana.

Servicio en las gasolineras
Cuando llegué a Alemania, odiaba bajarme en la gasolinera a poner yo misma la gasolina y pasar a pagar a la recepción, pero como con todo, uno se acostumbra. Ahora me daba risa mi marido dando instrucciones en México al chico en la gasolinera, siempre lleno y siempre la misma pregunta: 'asi o más'. Y mi marido histérico respondiendo 'lleno es lleno, no?'. Tuve que explicarle que la gente redondea el monto para no pagar 324 pesos, sino 300 o 350. Creo que todavía no entiende porque preguntan cuando tú dices que quieres el tanque lleno. 

Anuncios sin sentido en carreteras
Desde nuestro primer viaje por carretera mi marido se sorprendió de mensajes como 'No deje piedras en el pavimento', 'No tire basura', y otros tanto que no recuerdo. Ahora en el sur nos volvimos a topar los mismos letreros, además de muchas señales sin sentido o puestas en lugares que no corresponden. En nuestro último día volteamos a Cancún Centro en lugar de Zona Hotelera y ya se nos hacía que perdíamos el avión porque no había retorno ni forma de tomar el otro camino, así que como en las películas de acción, mi marido se pasó de un carril a otro atravesando monte porque no se veía retorno a la vista.
Además, algo que me sorprende es la distancia entre gasolineras en la carretera. Llega a haber 100 kms sin gasolinera, cosa que en Alemania es casi imposible encontrar. Cuando salíamos a carretera me daba pánico que pasara algo con el carro porque no hay taller ni vivienda donde pedir ayuda. Gracias a Dios no pasó nada.

Baños
Los baños siempre han sido una odisea en otros países y en la misma Alemania. Los que se bajan solos, los que tienen una palanca así o asado, los que tienen que pagarse en una maquinita o a una persona, etc. En México lo que llamaba la atención a mis hijas era que los papeles había que tirarlos en un bote de basura y no en la taza de baño, se acostumbraron tan bien que cuando llegamos a casa Victoria seguía tirando el papel en el bote hasta que le recordé que aquí no se tapan los baños con el papel sanitario en la taza.

Fueron unas vacaciones muy interesantes, divertidas y sobretodo muy enriquecedoras porque de todas las diferencias se aprende algo y uno se vuelve más sensible a que aunque diferentes, no se es mejor o peor... Simplemente diferente. Viva la diversidad!!!

agosto 19, 2013

La blanca Mérida

Uno de los destinos importantes a visitar en nuestro reciente viaje a México era Mérida, la capital yucateca. Conozco esa hermosa ciudad desde pequeña porque allí vive una hermana de mi mamá con su marido yucateco :)

Siempre me ha gustado esa ciudad, no sé... tiene algo mágico que te enamora y simplemente te hace regresar. Durante mis años de consultora, tuve la fortuna de tener un proyecto en Mérida y creo que fue la última vez que visité la ciudad... hasta ahora.
Más de 15 años desde mi última visita, y la ciudad sigue siendo mágica y blanca... la blanca Mérida! A diferencia de Monterrey, que visité hace unos meses, Mérida sigue siendo tranquila y segura. Obviamente ha crecido a lo largo y ancho del mapa, pero su gente sigue siendo amable, alegre y servicial.

No estuvimos muchos días, así que tuvimos que aprovecharlos al máximo para visitar los principales lugares de interés. Como traíamos coche y mapa, nos movimos sin problema por esa ciudad donde sus calles tienen números y aunque pareciera fácil orientarse, más de una vez nos perdimos entre pares y nones.
Visitamos el centro histórico más de una vez, paseamos en calesa (carreta jalada por caballo), probamos los sorbetes Colón y disfrutamos todos los antojitos yucatecos habidos y por haber: panuchos, salbutes, tamales, cochinita pibil, sopa de lima, etc. Llevamos a las niñas al Gran Museo Maya y al Parque Centenario. Visitamos centros comerciales y compramos hasta una hamaca que ahora disfrutamos en nuestro jardín.

Lo que más me gustó de Mérida fue su interés por la cultura, cosa que desgraciadamente no es fácil encontrar en Monterrey o en otras capitales del país. El primer día que llegamos al centro pedimos un mapa de la ciudad y nos informaron del programa cultural que se lleva a cabo DIARIAMENTE en las plazas del centro. Lunes: Vaquería, Martes: Remembranzas musicales, Miércoles: En Concierto, Jueves: Serenata Yucateca, Viernes: En el corazón de Mérida (de jueves a domingo), Sábado: Noche Mexicana y Domingo: Mérida en Domingo.

No pudimos asistir todos los días al programa cultural porque nos fuimos a la playa, pero el sábado y el domingo pudimos constatar que la gente ama su ciudad y participa de los programas culturales sin importar la edad, clase social o género. El domingo la gente puede rentar bicicletas (individuales o familiares) y recorren las calles principales de la ciudad en familia. En la noche mexicana, disfrutamos de ver cantantes y bailables folklóricos mientras cenábamos ricos tacos y tamales en una pequeña plaza.

Fue una experiencia inolvidable! Mi marido y mis hijas pudieron vivir de cerca mi México y no sólo conformarse con la parte turística de la Riviera Maya. México tiene mucho que ofrecer y definitivamente la blanca Mérida es un excelente anfitrión para mostrar ese México colorido, cultural y artístico.

Durante 4 días nos fuimos a Sisal, una pequeña playa al noroeste de Mérida donde disfrutamos de la paz y tranquilidad que bien nos hacía falta después de casi 3 semanas de turistear por la península de Yucatán. Comimos mariscos, dormimos en hamacas y disfrutamos el atardecer en la playa... como dicen los costarricences: la pura vida! De ahí manejamos a Celestún para ver los flamingos, pero tuvimos mala suerte y no vimos más de 5  :( Al menos los habíamos visto en Xcaret y en el parque Centenario y más de cerca.

Y así cerramos nuestro magnífico viaje a México este 2013! Nos despedimos con tristeza de la familia, de la playa y del calor mexicano, pero confíamos en Dios en que pronto tengamos nuevamente la oportunidad de unas vacaciones como éstas. Fueron maravillosas, espectaculares e inolvidables!

agosto 12, 2013

Dos semanas en Playa del Carmen

Desde que decidimos visitar la península de Yucatán, supe que no nos hospedaríamos en Cancún. Mis recuerdos de ese lugar turístico eran vagos, y por comentarios de aquí y de allá, preferimos Playa del Carmen como punto central de nuestras vacaciones, y de donde viajaríamos en coche a las pirámides, parques temáticos y otros lugares de interés.

Nunca había estado en Playa del Carmen, pero ahora puedo decir que cumplió con mis expectativas y aunque es más grande de lo que pensaba, no tiene punto de comparación con Cancún. Ambos lugares son diferentes y ofrecen distintas cosas, en nuestro caso que buscábamos unas vacaciones familiares con niños pequeños, Playa del Carmen fue el lugar ideal.

Playa del Carmen queda a 60 kilómetros al sur de Cancún, y de acuerdo a Wikipedia tiene 150,000 habitantes. Como ya lo mencioné anteriormente, los primeros días nos quedamos en un hotel "all-inclusive", y las dos semanas siguientes en un apartamento en un barrio residencial al oeste de la ciudad. Al igual que Cancún, Playa del Camen tiene muchísimos hoteles, para todos los presupuestos y gustos.

Por la duración de nuestro viaje y limitado presupuesto, decidimos rentar un coche y vivir en un apartamento sencillo. Fue una excelente decisión, porque nos sentimos como en casa, sólo que a 10 minutos del Mar Caribe. Con el coche pudimos visitar plazas comerciales, restaurantes y lugares fuera de la llamada "5ta Avenida", que es el corazón de la ciudad.

Dicha avenida esta llena de restaurantes, tiendas y locales comerciales. Encuentras souvenirs de todo tipo, te hacen trencitas, escuchas música en vivo de los bares y restaurantes, y te topas con gente de todo el mundo hablando diferentes idiomas. Eso es lo más parecido a Cancún o mejor dicho, la parte turística de la ciudad. Pero caminando unas cuantas calles adentro, te encuentras papelerías, supermercados y mercerías como en cualquier ciudad mexicana.

Tuvimos suerte de estar en Playa del Carmen justo en las fechas de la feria del pueblo, y como buenos turistas mexicanos, nos fuimos a pasear una noche por ahí. Fue muy divertido! Nos subimos a la rueda de la fortuna, comimos chapulines, hotdogs, tamales y churros. Además conocimos las marquesitas, un postre tradicional de la ciudad. En el escenario provisional vimos bailes folclóricos de diferentes partes del país, incluído uno de Nuevo León que me aguó los ojitos. Además escuchamos mariachi y vimos bandas y grupos musicales de escuelas. Cabe aclarar, que aquí si que no vimos ningún turista extranjero, convivimos 100% con la gente local de la ciudad :)


Las playas en esta parte de la costa no son tan hermosas como las de Cancún, pero definitivamente son preciosas también. De la quinta avenida se llega a la playa en cuestión de minutos y la visitamos en varias ocasiones. Arena blanca, agua transparente azulada y pocas olas, simplemente espectacular.

Y gracias a una amiga que vive en Playa, pudimos conocer otra playa muy bonita con un restaurante de primera que se llama Paamul. Esta como a 15 minutos de Playa del Carmen, rumbo a Tulúm y tuvimos la fortuna de visitarla dos veces. Es un lugar para pasar todo el día, se come delicioso, cuenta con alberca y baños y la playa es divina.

Con pesar tuvimos que dejar este paraíso para continuar nuestro viaje a Mérida, donde tuvimos también buena suerte con el clima y donde conocimos muchos lugares lindos. Pero eso se los cuento en mi próxima entrada. Hasta entonces!