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febrero 13, 2015

Cadena de favores

Desde hace mucho que quería escribir esta entrada pero no había tenido tiempo. Pero ayer sucedió algo en uno de mis cursos de español que me inspiró a hacerlo hoy.

Aquí les pongo este video que casualmente llegó a mi muro de Facebook y que muestra lo que es una cadena de favores, y que de hacerlo todos, seguramente este mundo sería más feliz:


Hace unos meses, construyeron una rotonda cerca de la entrada a nuestro "barrio". Para dicha construcción, cerraron un carril de la calle y pusieron unos semáforos temporales para controlar el tráfico, ya que un sólo carril era de ambos sentidos dependiendo del semáforo. Uno de los semáforos lo colocaron a escasos 200 metros del cruce con la calle que sale de nuestro barrio. Así que cada mañana que iba a la ciudad, había tráfico debido a la construcción y al semáforo.

Hice la prueba muchos días. Y la verdad es que me sorprendí que siempre me cedieron el paso en cuanto veían que me acercaba al cruce. SIEMPRE! Es decir, la gente que estaba esperando en el semáforo me veía venir por la izquierda y en cuanto cambiaba a verde, me hacían una seña para pasar. Este pequeño acto causó siempre dos cosas: una sonrisa en mi boca y las ganas de ceder el paso al primero que me lo pidiera. Y en ese entonces me dieron ganas de escribir sobre esos pequeños detalles que nos ponen de buen humor y nos invitan a repetir el detalle. Justo como se ve en el vídeo de arriba.

El tiempo pasó y ya terminaron la rotonda que estaban construyendo. En este período fui y vine a México y pude constatar que allá la gente sigue sin ceder el paso aún con la direccional prendida, y curiosamente el efecto es proporcionalmente inverso a cuando SI se cede el paso. La gente pita el cláxon, se dice maldiciones, reacciona violentamente, se acelera y hasta se puede ocasionar un accidente.  Un par de veces hice la prueba y el resultado siempre fue el mismo. "Ni para qué poner la direccional si no te dejan pasar. Métete a la brava." Y pues si, así funcionan las cosas. Qué pasaría si todos cedieran el paso cuándo se les pide, sonrieran y devolvieran el favor a la próxima vez?

En fin, lo qué pasó ayer en mi curso de español es algo relacionado a ésto de los favores y se los voy a contar porque realmente me hizo derramar algunas lágrimas.

Hace 3 semanas terminé mi curso de otoño-invierno y como es costumbre, preguntaron cuándo empezaba el siguiente. Les dije que el 12 de febrero continuábamos con el nivel A2, en el mismo libro. Una de mis alumnas (rusa, madre soltera y sin trabajo, que llamaré Anna) comentó que no podría continuar con el curso por cuestiones financieras pero que quería seguir en contacto con otros de los alumnos y que tal vez en septiembre se incorporaba de nuevo. Rápidamente preguntaron razones y en menos de 5 minutos el resto del grupo había tomado una decisión: pagarían entre todos su curso. Anna se negó y agradeció el detalle. Otra de las alumnas insistió y dijo que ella haría el depósito, que contara con eso y que no había más que discutir.

Hasta yo alcancé chocolates!
El 12 de febrero llegó y recibí la lista de mis alumnos. Estaban todos, incluyendo a Anna. Cuando llegué al salón ya estaban haciendo cuentas y antes de que llegara Anna, ya le habían pagado aprox. 20€ cada uno a la que hizo el depósito. La clase fue como siempre y al final, Anna nos entregó a cada uno una cajita con chocolates como agradecimiento. Ufff!!! Todavía me acuerdo y se me ponen los ojos llorosos. Eso señores y señoras, se llama solidaridad! Y cabe aclarar que todos mis alumnos a excepción de Anna, son alemanes.

Así que rompo una vez más esa idea de que los alemanes son fríos, secos, racistas y no sé que mas adjetivos negativos. Habrá sus excepciones como en todas partes, pero en mis 12 años viviendo en este país he aprendido que los alemanes son solidarios, honestos, caritativos y muy buenos amigos.
Y lo que hicieron mis alumnos por su compañera de curso lo demuestra.

Cuando vea la película "Guten Tag, Ramón" escribiré sobre otros ángeles alemanes que me he topado en mi camino de adaptación e integración y que merecen una mención especial en este blog. Porqué aunque no lo crean, hay muuuuchas Sras. Ruth en este país.

Así que a poner en práctica esto de la cadena de favores. Ya sea cediendo el paso, ayudando a alguien a cruzar la calle, visitando a un enfermo, regalando juguetes a asociaciones civiles, etc etc. Hay miles de formas, pequeñas y grandes que seguramente brindarán sonrisas y momentos agradables a muchos!

enero 12, 2015

El otro México

Desde hace un par de semanas traigo este tema en la cabeza y he querido escribir al respecto. Pero hay días en que lo pienso un poco y digo, para qué escribir otra vez de política, de la situación en México, de cosas que no van a cambiar y que parecen no importar a nadie. Ya había desechado la idea, pero cuando vi la televisión ayer por la noche (sobre la marcha en contra del terrorismo en Paris) cambié de opinión nuevamente y aquí estoy, escribiendo sobre mi reciente visita a México.

Estuve poco más de tres semanas en mi tierra natal, en mi querido Monterrey donde pasamos unas lindas vacaciones, visitamos a la familia, celebramos la Navidad y turisteamos un poco. Debo confesar que unas semanas antes del viaje se me iba el sueño pensando en la inseguridad, en la situación política en Guerrero y si realmente sería buena idea viajar como estaba planeado. A más de una persona le dije "sólo porque ya tengo los boletos en la mano, de lo contrario no volaría en estos días a México".

Y sí, si volamos... estuvimos en lo que yo llamo el "otro México". Ese que parece estar del otro lado del mundo, donde Guerrero y sus normalistas desaparecidos no son tema, donde la gente ya no quiere ver noticieros ni periódicos, donde todos se han acostumbrado a "cuidarse" y no salir de noche, donde parece que la vida sigue igual que antes, pero no!

Yo iba de vacaciones, así que me desconecté hasta del Facebook. Nunca prendí la televisión para ver noticieros, ni compré ningún periódico local. Evité el tema de la inseguridad y corrupción del país para no agüitar los pocos momentos con amigos y familiares, y tomé las precauciones que se me indicaron a la hora de conducir y salir de casa. Una posición cómoda? Sí, bastante cómoda que me hizo sentirme bien en "ese otro México" y no tener miedo de más.

Eso mismo hacen muchos otros mexicanos, con la pequeña diferencia de que ellos viven ahí y no están de vacaciones como yo. Han optado por la indiferencia para no detener su vida llena de eventos sociales, compras y deudas, han adoptado la bandera de la apatía para que no los tachen de revoltosos ni locos, han intentado pretender que la vida en "su México" no se ha afectado por los recientes hechos.

Dura crítica? Y qué derecho tengo yo de criticar si ya no vivo ahí? Pues talvez ninguno. Incluso he llegado a pensar que de vivir en Monterrey, haría como todos los demás. Es lo normal, no? Acaso andaría en marchas y protestas? Haría cartas al gobernador para criticar su corrupción? Lo dudo.

Y aquí es donde viene a colación la libertad de expresión y lo que vi en televisión ayer. Los medios no se ponen de acuerdo en que si fueron 1 o 3 millones de personas en Paris, protestando contra el terrorismo. Tomando el número más conservador, digamos que 1 millón de personas se congregó en las calles de París para protestar contra el lamentable hecho del pasado jueves 7 de enero.

Las oficinas de una revista satírica fue atacada el jueves 7 de enero y murieron 12 personas. En tiroteos al día siguiente murieron otras 7 personas, entre los cuales estaban los que atacaron pero tambien había otros inocentes. En total 21 personas en menos de 48 horas.

Y se movilizan mandatarios, embajadores y millones de personas en Paris y el mundo entero? No habían pasado dos horas del atentado, cuando las redes sociales estaban invadidas con la leyenda "Yo soy Charlie". Es qué acaso el mundo entero conocía esa revista? y sobretodo, comulgaba con sus caricaturas? Por supuesto que no! Pero la gente se lanzó a las calles a protestar contra el terrorismo en general, en contra del ataque a la libertad de expresión, en contra de los fanáticos que dicen defender una religión particular.

Exagerado? Bastante, diría yo. Pero la llamada "marcha de la unidad" ha mostrado al mundo que la mayoría de la gente está unida, vi en la televisión a judíos, musulmanes y cristianos marchando bajo un mismo lema. Niños y adultos, hombres y mujeres, gobernantes y gobernados, de todo!

Y en México? Cuándo lanzaremos un "Yo soy el #43" o #44 o el número que sea? Javier Sicilia lo intentó hace unos años con el "Ya basta" o "Estoy hasta la madre", que realmente le quedaba mínimo a la mitad de la población mexicana. Pero quién lo siguió? Unos cuantos... Recientemente con los normalistas desaparecidos ha habido un par de marchas pero no llegan a mover a la gran mayoría. Porqué? Qué falta? Qué los diferencía de los europeos?

No tengo la respuesta a tantas interrogantes. Pero no dejo de comparar y pensar "hasta cuándo?". Si no protestan por la inseguridad, que mínimo lo hicieran por la corrupción que esta ahogando a todo el país y que tarde o temprano afectará aún a esos que viven en el "otro México".  Si no protestan por los pobres desaparecidos, que mínimo lo hicieran en contra del narcotráfico que tiene al país atado de pies y manos. Si no protestan por los periodistas asesinados a diario, que mínimo lo hicieran por la libertad de expresión en TODOS los medios del país.

Ayer en la tele entrevistaban a un judío en París que decía que la marcha no servía de nada. Que debía haber sido antes, porque ya desde hace tiempo pasan cosas malas en Francia. Y muchos critican las consecuencias de la "marcha de la unidad", servirá de algo? Talvez no detenga actos terroristas, pero si ha dejado claro que la gente no se encerrará en sus casas y que unida puede atraer la atención de medios, mandatarios y líderes.

Yo no soy Charlie, y no salí ayer a las calles a solidarizarme con los asesinados. (Lo siento) Yo soy mexicana, y  sí me seguiré solidarizando con todos los mexicanos que viven en los dos Méxicos, ese de la injusticia, la inseguridad y la corrupción y el otro del "aquí no pasa nada". Seguiré alzando mi voz desde lejos, y seguiré participando en marchas y protestas. No dejaré que la indiferencia y la apatía ganen mientras sigo viendo como se hunde mi país sin mover un dedo. #YosoyMéxico.

septiembre 22, 2014

Entre bicicletas y cervezas

Mi ciudad natal, Monterrey, esta de luto por un accidente ocurrido el fin de semana pasado. Un grupo de cinco ciclistas que entrenaban en bicicleta dentro del Parque La Huasteca (en las afueras del área metropolitana de Monterrey), a pesar de llevar auto de escolta tras ellos, fue embestido frontalmente por un automóvil conducido por un oficial de tránsito del municipio que iba en vehículo particular al parecer fuera de sus horas de servicio pero en estado de ebriedad. Las víctimas fueron trasladadas al hospital para ser atendidas pero desgraciadamente una de las ciclistas falleció y otra se encuentra en coma.
Los regiomontanos estan tristes, culpando a los automovilistas que no tienen respeto por los ciclistas, reclamando a políticos la falta de control de automovilistas borrachos, y seguramente se organizaran algunas marchas o protestas virtuales pidiendo justicia y que se eviten accidentes de este tipo en el futuro. Ese cuento lo conozco y pocas veces se ha visto un cambio de verdad.
No voy a escribir en esta entrada sobre lo que debe cambiar o las leyes que evitarían que inocentes pierdan la vida en accidentes absurdos no solo en Monterrey, sino en toda la República Mexicana. Esta vez escribiré de cómo funcionan las cosas en Alemania, un país donde la bicicleta es el medio de transporte de miles y la cerveza es la bebida nacional. Ambos elementos, bicicletas y cervezas no estan peleados, sino que pueden convivir siempre y cuando estén presentes los siguientes elementos:

- Educación
Cada dos años la escuela primaria donde estudian mis hijas dedica una semana a aprender sobre el sistema de tránsito y transporte. Aprenden las reglas a la hora de cruzar la calle, subirse o bajarse de un autobús, y los de 3er o 4to año tienen una serie de pruebas para poder andar en bicicleta y si las aprueban, pueden usarla para ir a la escuela. Uso de casco, lámparas y frenos, convivencia con peatones y automovilistas, cuidados y riesgos, tooodo! Mi hija pequeña tambien quiere irse en bicicleta a la escuela que está a dos cuadras de la casa, pero sin licencia es imposible. El seguro no se haría responsable en caso de accidente. Así de fácil y aunque Catalina llore y patalée sigue yéndose a pie a la escuela.
Ahora bien, para sacar la licencia de conducir, los jóvenes o migrantes (como en mi caso) tienen que hacer un exámen teórico para el cual hay que estudiar un manual de casi 1000 preguntas, tomar clases de manejo y pasar un exámen práctico. Todo cuesta alrededor de 1000 euros y se tiene un período de prueba, que en caso de causar accidentes o conducir borracho puede costar la licencia recién adquirida. Entre esas 1000 preguntas, muchísimas incluyen el tema de ciclistas en la calle.
Y conducir sin licencia implica cárcel en caso de participar en un accidente o resultar positivo el alcoholimetro en un control. Pocos se arriesgan a tomar y conducir, menos son aquellos que conducen sin licencia válida. Aún en bicicleta no debe conducirse borracho, porque te pueden quitar tu licencia de manejo!

- Infraestructura. 
Cada banqueta esté en pueblo o en ciudad tiene un espacio especial para los ciclistas, normalmente de ladrillo rojo. Aún en carreteras rurales, va un camino paralelo especial para ciclistas. En ciudades grandes existen carriles especiales para los ciclistas y no respetar esos espacios es también razón para obtener una multa.

Les comparto algunas fotos para que vean a lo que me refiero. En Alemania puedes ir en bicicleta de Hamburgo a Berlín, de Múnich a Colonia, o de Leipzig a Dresden. Puedes ir al trabajo, a la escuela, al médico, al supermercado, y al cine en bicicleta, todo el camino estará preparado para que puedas conducir seguro y sin temor a ser atropellado. Además habrá lugares especiales donde estacionarlas y ponerles su correspondiente candado. Y no se diga para los que pedalean por placer o deporte, pueden andar en bici paralelamente al Río Rin o al Río Elba, por bosques o montañas en caminos dedicados a los ciclistas.

Carretera rural
En la ciudad - calle

En la ciudad/pueblo- banqueta
- Respeto.
Este elemento es fundamental para el buen funcionamiento de la vialidad en Alemania. Todos respetan a los demás, independientemente del medio de transporte en el que se muevan. El automovilista respeta al ciclista y guarda la distancia necesaria, el peatón respeta el camino de bicicletas o se arriesga a que le toquen el timbre con enojo y le digan un par de improperios, y así mismo el ciclista no anda en banquetas peatonales. Esto se aprende desde niño y así se evitan muchos accidentes.

- Leyes y multas.
 Alemania es el país de las leyes, hay una ley para todo y cada día se inventan nuevas. Recientemente han implementado muchas relacionadas al uso del móvil en la vía pública. Así que cuidadito si no conoces todas las leyes porque te pueden sorprender con una multa y no saber ni qué hiciste mal. Velocidad, distancia, lámparas, estado de ebriedad, uso de casco... todo se controla y si no se cumple con lo que dice el reglamento, multa! Y multas de verdad, con puntos acumulables, riesgo de perder licencia o incluso cárcel en algunos casos extremos.
Hay controles a todas horas y todos los días, policías que revisan los parquímetros no pierden oportunidad de revisar ciclistas que van hablando por teléfono, peatones que van por vías de bicicleta o borrachos en bici o en auto. En todo están y en caso de una infracción en coche, te llega la multa a tu casa con todo y foto. No hay escapatoria.

- Autoridades competentes.
Y complementando el punto anterior, aquí no hay "mordidas" ni "sobornos" para evitar una multa. Y si los hay son mínimos y no tan descarados como en México. Los policías cumplen su trabajo, y se ayudan con cámaras en puntos estratégicos, fijas o móviles para mantener el control y que no se nos olvide cumplir las normas establecidas.

En una de las recientes entradas sobre lo que me gusta de Alemania incluí que me encanta el sistema de tránsito de este país. Desde que llegué aprendí las reglas del juego y ande en bicileta, a pie o en coche, respeto y me respetan. Ojalá algún día los mexicanos adopten estas sencillas ideas y se eviten accidentes como el del fin de semana que ha dejado varios niños sin madre.

No se ve tan difícil, no? Qué tiene que cambiar primero? La educación de los niños? El civismo y respeto de los adultos? El cumplimiento de leyes y reglamentos? Construir espacios para ciclistas? No tengo la respuesta, pero espero que se empiece por algo y a la voz de YA!

septiembre 23, 2013

Votar en Alemania

Por segunda vez he tenido la oportunidad de votar en las elecciones generales o del parlamento alemán. La primera fue hace 4 años cuando estrené mi derecho a votar después de obtener la nacionalidad alemana. Y justo ayer volví a votar como alemana.

No les voy a escribir de mis preferencias políticas ni de los partidos que existen en este país, ya que no soy experta en el tema ni los quiero aburrir con el tema que todo el mundo odia. Más bien les voy a contar del proceso electoral que como muchos otros aspectos cotidianos es muy diferente al mexicano.

Al obtener la nacionalidad alemana recibí una identificación que tiene mi foto, dirección y otros datos. Es algo así como un pasaporte o credencial para votar (de México), ya que te identifica como ciudadano alemán y es un documento oficial que obtienen los jóvenes al cumplir la mayoría de edad o los extranjeros como yo despues de cumplir los requisitos necesarios para obtener la nacionalidad.
Obviamente mis datos están en el sistema desde entonces y automáticamente cada vez que hay elecciones, todo aquel con dicha identificación recibe una boleta de votación que deberá presentarse el día de las elecciones en el lugar indicado (normalmente la escuela mas cercana a tu casa).

Dicha boleta (ver foto) tiene tu nombre y dirección y junto con tu identificación, sirve para que en el día de las elecciones te puedan marcar en la lista de electores como 'asistente' y te den una papeleta para marcar tu voto. En esta ocasión se imprimieron poco más de 60 millones de papeletas, y 3 millones de personas tuvieron la oportunidad de votar por primera vez.

La papeleta para votar es muy simple (ver foto) y en esta ocasión que se elegiría nuevo parlamento, contaba con dos espacios para votar. El primero por un candidato y el segundo por un partido. Todos los nombres de candidatos y partidos tienen el mismo color y formato, y no se incluyen sus banderas ni sus logotipos ni sus fotos. Después de votar, metes tu voto doblado en una urna gris que mas bien parece un bote de basura. Cabe aclarar qe en Alemania no existe el voto electrónico, pero si áquel que se manda por correo. Ah! Y no te marcan el dedo como en México de que ya votaste. Nada de desconfianzas ni deseos de votar más de una vez.
Papeleta
Urnas

El ir a votar en nuestra familia duró menos de 10 minutos, contando el trayecto en bicicleta a la escuela de las niñas de ida y vuelta. Es un proceso simple y rápido que al menos en mi pueblo realiza casi el 80 % de los posibles electores. A nivel nacional, el abstencionismo fue menor que hace 4 años pero aún superior al 40% :(

Ahora bien, como sirven mis votos a la hora de formar el nuevo parlamento? Pues es un poco complicado pero aqui les copio la explicación de un artículo de Deutsche Welle que lo explica de forma simple:
Las papeletas están divididas en dos partes. En la izquierda se encuentra la casilla para el primer voto, y a la derecha la correspondiente al segundo voto, que es el decisivo. En el primer voto, los ciudadanos pueden votar directamente a los candidatos de 299 distritos electorales, y gana aquel que haya obtenido la mayoría de votos. Salvo excepciones, dichos votos van a parar a los dos grandes partidos: la CDU y el SPD. Quién se queda con el escaño se decide, en este caso, por mayoría simple y no por mayoría absoluta, como sucede, por ejemplo en Francia, de manera que los votos obtenidos por los restantes candidatos se esfuman en la nada. La mayoría absoluta llevaría a que, en muchos casos, tuviera que celebrarse una segunda vuelta o balotage, como suele ser frecuente en los comicios galos.
Quiénes ocuparán la otra mitad de los 598 escaños del Bundestag, es decir, 299 más, se decide por listas electorales elaboradas que aparecen en el lado derecho de la boleta y conforman las opciones para emitir el segundo voto, el más relevante. Ese segundo voto no está destinado a una persona en concreto, sino a un partido. Los segundos votos determinan la fuerza que tendrán las diferentes formaciones políticas dentro del Parlamento.
En proporción a los segundos votos se establece el número de parlamentarios que obtendrá cada partido. A estos escaños, los "mandatos totales", se les restan los logrados gracias a los "mandatos directos" y sólo los asientos resultantes permanecen en posesión de la formación- de ahí que el voto verdaderamente importante sea éste y no el primero.
En el reparto de los 299 "mandatos totales", aquellos designados a partir del segundo voto, también influye la población de cada estado: por la victoria de un partido en Estados más poblados, como por ejemplo Renania del Norte-Westfalia, se otorgan más asientos que por la conseguida en otros con menos habitantes, como podría ser Bremen. De esta manera, el Bundestag (Parlamento) refleja la estructura federal de Alemania.

Todo parece indicar que el partido de Angela Merkel, el CDU (Unión Conservadordemocrática) ganó las elecciones con mas del 40%, pero se requiere el 51% para ganar y todavía no se sabe con qué partido se hará coalición para gobernar. El partido de los liberales (FDP) no alcanzó el 5 % mínimo, así que depués de 20 años queda fuera del parlamento alemán. Los verdes y los de izquierda si obtuvieron votos necesarios para permanecer y tener voz en el parlamento, además del segundo partido fuerte: el SPD.


En pocas palabras, todo es diferente al proceso electoral mexicano y eso se nota desde semanas antes de las elecciones al ver la publicidad de las campañas. No encontré información en español en internet pero les cuento lo que he visto en las calles en estos días.

Obviamente hay posters y anuncios con candidatos y partidos en postes y paredes, pero no en la cantidad que se observa en las calles mexicanas. Los anuncios mas grandes son colocados a las entradas de pueblos sobre el suelo y todos los partidos tienen el mismo tamaño y lugar. En las ciudades grandes siempre hay columnas para publicidad (teatro, expos, etc) y ahí tambien los tamaños son regulados y parejos para todos. Además vi publicidad en las paradas de autobús y en los postes (igual, todos del mismo tamaño).


En los días de mercado o los fines de semana, se ponen los partidos con mesas y sombrillas para dar información a los paseantes y entregan artículos publicitarios como llaveros, gorras y camisetas. Un día anterior a las elecciones, afuera de la panadería de mi pueblo había un partido entregando bolsas de papas. Sí, papas! Medio kilo de papas que mi marido agradeció y comentó que eso era más útil que un llavero. A mí en lo personal no me gusta el gasto en ese tipo de cosas, independientemente de partidos y artículos. Grrrrrrr.....

Una cosa que me llamó mucho la atención en esta ocasión es que en algunos lugares empezaron a quitar los posters y anuncios justo al terminar las elecciones el día de ayer, a eso de las 6 de la tarde. Supongo que como en todo, debe haber sanciones y multas cuando la publicidad no es retirada en determinado periodo de tiempo.

Y así transcurrió un día mas de elecciones donde a diferencia de las elecciones que me tocó vivir en Quintana Roo, México el pasado julio, no había patrullas en las calles, ni comentarios o artículos sobre fraude. Todo en santa paz para seguir en el reinado merkeliano, que aunque no nos guste a todos es lo que la mayoría de los alemanes decidió ;) Veremos como nos va en lo social, político pero sobretodo en lo económico!

mayo 12, 2011

La Policía en Alemania

Gracias a Dios no he tenido nunca algo que ver con la policía, ni en México ni en Alemania. Un par de veces me han puesto infracciones, ya sea por conducir a exceso de velocidad que son tomadas por cámaras automáticas o por estacionarme en lugares prohibidos y que me entero al ver el papelito en el carro. Los pagos de infracciones se hacen por medio del banco, así que ni a las oficinas de la policía hay que ir.

Desde el año pasado conozco a un policía en Alemania. Es uno de mis alumnos del curso de español que doy los miércoles en la noche y sólo lo conozco como alumno, no como policía. Es muy simpático y aprende el español con facilidad, además de que le encanta el idioma.

Pero para la organización de la marcha por la paz de México fue necesario entrar en contacto con la policía de Hamburgo. Primero lo hizo mi marido vía telefónica para resolver unas dudas con relación al formulario que tenía que llenar para registrar la marcha. Mi marido me explicó lo que le dijeron, mandé el formulario por fax y a los pocos minutos me llamaron por teléfono.

No sé exactamente que esperaba de los policías alemanes, pero realmente su amabilidad me sorprendió. Me explicó que no era posible caminar por una calle que habíamos elegido y me sugirió otra alterna. Ok. Me recomendó que lleváramos un altavoz y me dijo que en un par de días me mandaría la autorización por correo electrónico.

El estimado original era de 100 personas y al paso de los días, los organizadores pensamos que podíamos pasar de esa cantidad. Mandé un correo electrónico con un nuevo estimado: 150 – 180 y el policía contestó amablemente por correo que no había problema.

El día de la marcha me sorprendí al ver dos autos de la policía en nuestro punto de partida. A los pocos minutos un policía se acercó y se presentó. Era el policía asignado a nuestra marcha, junto con otros dos que conducirían un auto al principio de la marcha y una camioneta al final. Me sorprendí al saber que estaba programado un cierre de la calle si llegábamos a 100 personas. Yo siempre pensé que caminaríamos por la banqueta independientemente de la cantidad de asistentes.

Pocos minutos antes de la hora de partida, se acercó nuevamente el policía y me dijo que cómo llegábamos a 100, tendría que cerrar la calle. Bueno.

Ya lo escribí antes, pero lo repito. El caminar atrás de una patrulla policíaca, abriendo paso entre autos y autobuses y todo por la paz de un país tan lejano como México me hizo sentir importante, respetada y orgullosa. Nunca olvidaré esos pasos en silencio que di por una de las calles principales de Hamburgo, cargando una pancarta que decía “Por un México con PAZ” y justo atrás de mis hijas que llevaban la bandera mexicana de lado a lado.

Los policías fueron en todo momento muuuuy amables. Incluso el policía me dijo que deberíamos haber hecho la marcha en sábado para que hubiera participado mas gente… pero bueno, el día ya estaba decidido desde antes.

Al comentarle a mi esposo mi sorpresa ante tanta amabilidad me dijo “sólo están haciendo su trabajo”… “es obvio que son policías porque les gusta ese trabajo, sino no estarían ahí”. Y eso me lo repitió tantas veces cómo yo le decía lo “buenas personas” que me habían parecido los policías asignados a nuestra marcha.

Será el sereno… pero llegué a la conclusión de que si cada quien hace su trabajo bien y con gusto, se logra una armonía maravillosa. Dónde quedó el racismo? O la discriminación? Eramos un ciento de migrantes cerrando el paso, y en ningún momento me sentí menospreciada. Al contrario, me sentí como cualquier otro ciudadano alemán con derecho a protestar o manifestarse.

Definitivamente tengo muchos prejuicios con respecto a la policía… y esta marcha los eliminó todos! Y no es que tuviera miedo de la policía, pero al menos esperaba un trato un tanto frío y áspero. Pero como dice la canción “sorpresas te da la vida” y el domingo pasado tuve una muy agradable con la policía alemana. Gracias!


Hoy leí en el Twitter: Decía el Dalai Lama, "Mi religión es la amabilidad". ¿Por que no imitarlo?

octubre 03, 2010

Felicidades Alemania!

Hoy se cumplen 20 años de la reunificación alemana... se dice fácil pero ha sido todo un proceso que gracias a Dios va dando buenos frutos y va consolidando una nación tan fuerte como lo fué antes de la segunda guerra mundial.

En los últimos 8 años he sido testigo de este proceso, que aunque vivo en el lado occidental, Tom nació y creció en Alemania del Este. No me ha tocado vivir todo aquello que dicen los expertos y que aún diferencían ambas partes del país... pero creo que poco a poco esas diferencias se van disipando. La generación de la Alemania reunificada es ya adolescente y poco distinguen de esas diferencias en salarios, prestaciones o estilos de vidas entre ambas partes.

Mientras trabajé me tocó pagar ese impuesto que existe para impulsar la Alemania del Este, y creo que de algo ha servido pues se tienen muchos proyectos y poco a poco va resurgiendo su industria y su gente.

Es un tema delicado pero que me apasiona! No sé si sea porque Tom vivió del lado socialista o simplemente porque es un episodio de la historia único y espero irrepetible. Mis suegros vivían muy cerca de la frontera y me parece increíble pensar que por azares del destino, un buen día dejaron de pertenecer a su país y formaron parte de un país nuevo con reglas diferentes y una política hasta entonces ajena. Tom nació ahí, creció bajo ese sistema y justo cuando pensaba en la forma de huir o escapar de él, cayó el muro! De un día para otro conoció la libertad y en menos de un año pasó a ser ciudadano de la Alemania de sus padres y abuelos.

Fueron tiempos díficiles... para todos! Para los que dejaron de ser de la DDR (Alemania del Este) como para los que gozaban de ser una potencia mundial. Para los que recibían ayuda del gobierno y tenían un sistema socialista, como para aquellos que en el sistema capitalista tenían otra forma de vida. Para los que no podían viajar fuera del bloque socialista, como para los que eran libres de ir a donde quisieran. Para los que el tiempo se detuvo en desarrollo industrial, como para los que eran pioneros en muchos giros e industrias.

Recuerdo el comentario de una maestra de alemán que tuve en Monterrey, que era de Hamburgo y que no había estado de acuerdo con la reunificación: "Esta bien que la DDR sea un país libre, pero porque tiene que ser una carga para la otra Alemania. Que vayan y vengan cuando quieran, pero que sean un país independiente como Ucrania o Polonia". Ufff! Después de 40 años, los mismos alemanes ya no se sentían hermanos y el haberlos separado por tanto tiempo los había vuelto casi de dos mundos diferentes.

Pero el destino ya estaba escrito y vino la reunificación de las que fueron dos partes de un mismo país, que el tiempo había visto crecer por caminos diferentes pero que en escencia tenían las mismas raíces. Bien por los políticos de ese tiempo, creo que era lo que tocaba hacer y que aunque ha sido un proceso díficil y doloroso para muchos, lentamente va sacando el lado positivo de UNA nación fuerte y con mucha historia.

Doy gracias a Dios por ese acontecimiento, que hace 20 años me parecía ajeno y que ahora es parte de la historia de mi familia. Tom es ejemplo vivo de lo que la reunficación significó en un joven de esa época: viajar y desarrollarse profesionalmente, conocer otros estilos de vida y otros sistemas políticos, tener una mente abierta y sobrevivir a los cambios. La juventud no se detuvo y ha hecho avanzar a este país que vuelve a ser UNO en todos los sentidos!

No olvidemos jamás que la vida da muchas vueltas y que hay que estar atento para tomar el mejor lado de la voltereta y poder disfrutarla. Alemania ha aprendido mucho de este episodio (desde el inicio de la guerra hasta la reunificación) y nos deja a nosotros como individuos mucho por aprender. Disfrutemos nuestra libertad, nuestra familia y nuestra vida!

FELICIDADES ALEMANIA!!!