septiembre 30, 2014

De retiro familiar

El fin de semana tuve la opotunidad de vivir una experiencia diferente: por primera vez asistí a un retiro en Alemania y fue familiar, algo que tampoco conocía ni siquiera en México.
Como saben, pertenecemos a la comunidad católica de nuestra ciudad, que aunque no es muy numerosa, últimamente busca organizar más actividades para chicos y grandes, jóvenes, familias y parejas.

Una amiga que había asistido al retiro el año pasado, me animó a inscribirme. Así lo hicimos, anotamos la fecha en nuestro calendario y mas rápido de lo pensado se llegó el día indicado. Empacamos nuestras cosas y manejamos las dos horas de camino para llegar a nuestro destino: un castillo pequeño adaptado como casa de retiros.


En Monterrey asistí a varios retiros, los primeros que recuerdo en la secundaria. El instituto era del Opus Dei y los retiros se realizaban en una casa de dicho grupo religioso. En la preparatoria tambien asistí a retiros que se realizaban en un lugar especial a las afueras de la ciudad. Sólo una ocasión había dormido en un castillo, fue en mi primer viaje a Europa donde nos hospedamos en un castillo adaptado como hostal en Francia.
El castillo donde se realizó el retiro familiar no es como el de Cenicienta o todos esos que conocemos de los cuentos de hadas, despues de leer la historia del castillo en una habitación adaptada como museo en el sótano y saber que fue orfanatorio, más bien es de esos castillos de películas con historias de terror donde encerraban a los niños en el ático o los obligaban a limpiar pisos y ventanas.

El retiro fue organizado por la nueva dirigente de la parroquia, aunque el retiro se ha hecho en el mismo lugar por más de 8 años. Junto con nuestra familia, se inscribieron otras cinco, dos de ellas sin papá por cuestiones de trabajo. En total, 16 niños/jóvenes de 1 a 17 años.

Como escribí anteriormente, el castillo (Schloss Dreilützlow) está adaptado como casa de retiros, seminarios o excursiones escolares. Cuenta con 26 habitaciones con 95 camas, bastante rústicas sin televisión ni teléfono. Además tiene una cafetería donde se sirven las 3 comidas (incluídas en el costo de la habitación), biblioteca, jardín, capilla, salón deportivo, un cuarto de televisión, la habitación de cuentos (decorada con diferentes temas infantiles), salones de conferencias, jardín, museo en el sótano y las dos atracciones más importantes: el ático decorado como la habitación del fantasma Dieter, y un pasillo de terror en el sótano (sólo porque no tiene luz).

Ático
Nuestra habitación
Sótano de terror
Salón de cuentos
Museo

El retiro empezó el viernes por la noche con la cena a las 6:30 de la tarde, después de que llegaron todos los asistentes. El menú: Pan con embutidos y quesos, ensaladas y para tomar: café, té o agua. Después pasamos al salón donde se llevarían a cabo todas las pláticas y actividades, y se dio la bienvenida formal y se realizó una pequeña dinámica. A las 9 se acostaron todos los niños en sus respectivas habitaciones y los adultos nos reunimos en un pasillo para tomar algo y platicar de todo un poco.

El tema del retiro fue "Rituales de antes y ahora", que abordamos a profundidad el sábado por la mañana después del desayuno. Los niños y jóvenes hicieron actividades aparte con el mismo tema. A mediodía comimos pasta con salsa boloñesa, y por la tarde nos fuimos a un pueblo cercano a dar un paseo por el bosque/lago. Por mi reciente operación, yo preferí esperarlos en la cafetería del lugar. Tardaron dos horas, tiempo en el que algunos se bañaron en el lago y otros exploraron el bosque a sus anchas. La idea era disfrutar ese tiempo como los caracoles: con calma y sin prisa.

Lago en Lassahn
Después de la cena (mismo menú del día anterior) hicimos una fogata en el jardín. Cantamos, asamos malvaviscos, y disfrutamos de una noche despejada y estrellada a 15 grados. Espectacular! Luego los adultos repetimos la reunión del día anterior con vinito y botanas hasta la medianoche.


Por último el domingo, después de desayunar participamos en una celebración eclesiástica (no propiamente misa porque no había sacerdote) en la capilla del castillo. Casi todos leímos algún texto y cantamos diversos temas con acompañamiento de órgano y flauta. Al mediodía comimos carne de puerco, papas y col rojo y nos despedimos para tomar nuestro camino de regreso a casa.


En nuestro caso nos desviamos a Schwerin, una ciudad hermosa con un castillo de cuentos de hadas. Este castillo es usado como edificio de gobierno, pero el jardín está abierto al público y disfrutamos de una linda caminata con casi 25 grados, talvez el último día cálido del año.


Fue un fin de semana muy lindo, con un poco de todo: espiritualidad, aventura, historia, juegos, naturaleza, convivencia con familia y amigos, y mucha diversión. En el camino de regreso, las niñas preguntaron si podemos volver el próximo año. Y creo que este retiro se convertirá en un ritual anual en nuestra familia! Así que a esperar el próximo!

De SMS a Whatsapp...

Hace 14 años conocí a mi marido en Monterrey México. No les voy a contar la historia de cómo fue el encuentro ni cuánto duró nuestro noviazgo, de eso ya he escrito en otras ocasiones. Lo que quiero compartir esta vez es de cómo funcionó una relación de lejos sin la tecnología de hoy en día.

Es difícil imaginar un mundo sin teléfonos móviles y sin internet, pero ese mundo existía y no hablo de la prehistoria. Conocí a Tom justo tres semanas antes de que terminara su proyecto en México y volviera a Alemania. En esas semanas, nos vimos seguido y hablábamos por teléfono normal, de oficina a casa, de hotel a oficina, etc. Tom tenía teléfono móvil pero no lo usaba en Monterrey y yo menos si se trataba de hablar con alguien que podía localizarme en casa o en la oficina.

Llegó el día de irse y la comunicación se limitó a llamadas esporádicas, correos electrónicos casi diarios y uno que otro SMS. En aquel entonces los mensajes escritos no eran gratuitos ni incluídos en el contrato teléfonico, sino que se cobraba uno por uno. Además sólo era texto y limitado a 100 caracteres o algo así. Así que los mensajes eran para escribir "Feliz día", "Qué tengas buen fin de semana", "Te amo", etc.

Ni soñar con una conversación de SMS, ni con 100 mensajes diarios. Poco a poco empezaba a ponerse de moda el chat y muy de vez en cuando por la diferencia de horario y trabajos, chateabamos por el MSN o el chat de Yahoo (en computadoras, no en celulares). Después encontramos páginas de internet donde podían enviarse SMS sin costo pero tenían un límite diario, creo que máximo 10 mensajes al mismo teléfono en un día.

Da risa? Sí, suena un poco patético si vemos como ha evolucionado esta herramienta que ahora permite conversaciones gratuitas por teléfono móvil con personas en todo el mundo. Y me refiero al Whatsapp, pero hay algunas otras aplicaciones de chat que funcionan de igual manera.

Qué hubiera pasado si hace 14 años hubieran exisitido el whatsapp, el skype, el facetime y el facebook? No sé si nuestra relación hubiera tomado el mismo camino, talvez sí, talvez no. Mi marido es un poco escéptico con las redes sociales y talvez no hubiera dado tanta importancia a la comunicación por esos medios. Y talvez yo no hubiera seguido la relación con alguien que siguiera con los métodos tradicionales de sólo llamadas teléfonicas y encuentros personales.

Creo que todo se dio de la forma perfecta para que después de un año y medio decidieramos unirnos en matrimonio y dejarnos de mensajitos semanales y correos electrónicos. Pero doy gracias a Dios de que la tecnología evolucionó de tal manera que ahora la distancia entre mi familia y amigos en México se ha acortado y podemos comunicarnos por teléfono, con cámara, y conversar a todas horas con envío de videos y fotos sin límite.

Aquí les paso un gráfica que me encontré por ahí... conocí a Tom en Septiembre del 2000 y en Mayo del 2002 nos casamos: justo cuando empezaba el BOOM de los SMS, y demasiado tarde para nuestro noviazgo. De ahí en adelante comenzó la revolución de mensajes escritos que en 12 años ha dado un giro de 360 grados:



Así que a celebrar los 14 años de habernos conocido y que a pesar de la tecnología tan precaria en ese tiempo, permitió fundar una familia y echar raíces en terrenos ajenos pero con lazos inquebrantables con México. Veremos como sigue esta evolución... igual y algún día podamos transportarnos de un lugar a otro a través de los teléfonos, jaja!

septiembre 22, 2014

Entre bicicletas y cervezas

Mi ciudad natal, Monterrey, esta de luto por un accidente ocurrido el fin de semana pasado. Un grupo de cinco ciclistas que entrenaban en bicicleta dentro del Parque La Huasteca (en las afueras del área metropolitana de Monterrey), a pesar de llevar auto de escolta tras ellos, fue embestido frontalmente por un automóvil conducido por un oficial de tránsito del municipio que iba en vehículo particular al parecer fuera de sus horas de servicio pero en estado de ebriedad. Las víctimas fueron trasladadas al hospital para ser atendidas pero desgraciadamente una de las ciclistas falleció y otra se encuentra en coma.
Los regiomontanos estan tristes, culpando a los automovilistas que no tienen respeto por los ciclistas, reclamando a políticos la falta de control de automovilistas borrachos, y seguramente se organizaran algunas marchas o protestas virtuales pidiendo justicia y que se eviten accidentes de este tipo en el futuro. Ese cuento lo conozco y pocas veces se ha visto un cambio de verdad.
No voy a escribir en esta entrada sobre lo que debe cambiar o las leyes que evitarían que inocentes pierdan la vida en accidentes absurdos no solo en Monterrey, sino en toda la República Mexicana. Esta vez escribiré de cómo funcionan las cosas en Alemania, un país donde la bicicleta es el medio de transporte de miles y la cerveza es la bebida nacional. Ambos elementos, bicicletas y cervezas no estan peleados, sino que pueden convivir siempre y cuando estén presentes los siguientes elementos:

- Educación
Cada dos años la escuela primaria donde estudian mis hijas dedica una semana a aprender sobre el sistema de tránsito y transporte. Aprenden las reglas a la hora de cruzar la calle, subirse o bajarse de un autobús, y los de 3er o 4to año tienen una serie de pruebas para poder andar en bicicleta y si las aprueban, pueden usarla para ir a la escuela. Uso de casco, lámparas y frenos, convivencia con peatones y automovilistas, cuidados y riesgos, tooodo! Mi hija pequeña tambien quiere irse en bicicleta a la escuela que está a dos cuadras de la casa, pero sin licencia es imposible. El seguro no se haría responsable en caso de accidente. Así de fácil y aunque Catalina llore y patalée sigue yéndose a pie a la escuela.
Ahora bien, para sacar la licencia de conducir, los jóvenes o migrantes (como en mi caso) tienen que hacer un exámen teórico para el cual hay que estudiar un manual de casi 1000 preguntas, tomar clases de manejo y pasar un exámen práctico. Todo cuesta alrededor de 1000 euros y se tiene un período de prueba, que en caso de causar accidentes o conducir borracho puede costar la licencia recién adquirida. Entre esas 1000 preguntas, muchísimas incluyen el tema de ciclistas en la calle.
Y conducir sin licencia implica cárcel en caso de participar en un accidente o resultar positivo el alcoholimetro en un control. Pocos se arriesgan a tomar y conducir, menos son aquellos que conducen sin licencia válida. Aún en bicicleta no debe conducirse borracho, porque te pueden quitar tu licencia de manejo!

- Infraestructura. 
Cada banqueta esté en pueblo o en ciudad tiene un espacio especial para los ciclistas, normalmente de ladrillo rojo. Aún en carreteras rurales, va un camino paralelo especial para ciclistas. En ciudades grandes existen carriles especiales para los ciclistas y no respetar esos espacios es también razón para obtener una multa.

Les comparto algunas fotos para que vean a lo que me refiero. En Alemania puedes ir en bicicleta de Hamburgo a Berlín, de Múnich a Colonia, o de Leipzig a Dresden. Puedes ir al trabajo, a la escuela, al médico, al supermercado, y al cine en bicicleta, todo el camino estará preparado para que puedas conducir seguro y sin temor a ser atropellado. Además habrá lugares especiales donde estacionarlas y ponerles su correspondiente candado. Y no se diga para los que pedalean por placer o deporte, pueden andar en bici paralelamente al Río Rin o al Río Elba, por bosques o montañas en caminos dedicados a los ciclistas.

Carretera rural
En la ciudad - calle

En la ciudad/pueblo- banqueta
- Respeto.
Este elemento es fundamental para el buen funcionamiento de la vialidad en Alemania. Todos respetan a los demás, independientemente del medio de transporte en el que se muevan. El automovilista respeta al ciclista y guarda la distancia necesaria, el peatón respeta el camino de bicicletas o se arriesga a que le toquen el timbre con enojo y le digan un par de improperios, y así mismo el ciclista no anda en banquetas peatonales. Esto se aprende desde niño y así se evitan muchos accidentes.

- Leyes y multas.
 Alemania es el país de las leyes, hay una ley para todo y cada día se inventan nuevas. Recientemente han implementado muchas relacionadas al uso del móvil en la vía pública. Así que cuidadito si no conoces todas las leyes porque te pueden sorprender con una multa y no saber ni qué hiciste mal. Velocidad, distancia, lámparas, estado de ebriedad, uso de casco... todo se controla y si no se cumple con lo que dice el reglamento, multa! Y multas de verdad, con puntos acumulables, riesgo de perder licencia o incluso cárcel en algunos casos extremos.
Hay controles a todas horas y todos los días, policías que revisan los parquímetros no pierden oportunidad de revisar ciclistas que van hablando por teléfono, peatones que van por vías de bicicleta o borrachos en bici o en auto. En todo están y en caso de una infracción en coche, te llega la multa a tu casa con todo y foto. No hay escapatoria.

- Autoridades competentes.
Y complementando el punto anterior, aquí no hay "mordidas" ni "sobornos" para evitar una multa. Y si los hay son mínimos y no tan descarados como en México. Los policías cumplen su trabajo, y se ayudan con cámaras en puntos estratégicos, fijas o móviles para mantener el control y que no se nos olvide cumplir las normas establecidas.

En una de las recientes entradas sobre lo que me gusta de Alemania incluí que me encanta el sistema de tránsito de este país. Desde que llegué aprendí las reglas del juego y ande en bicileta, a pie o en coche, respeto y me respetan. Ojalá algún día los mexicanos adopten estas sencillas ideas y se eviten accidentes como el del fin de semana que ha dejado varios niños sin madre.

No se ve tan difícil, no? Qué tiene que cambiar primero? La educación de los niños? El civismo y respeto de los adultos? El cumplimiento de leyes y reglamentos? Construir espacios para ciclistas? No tengo la respuesta, pero espero que se empiece por algo y a la voz de YA!

septiembre 19, 2014

Libre soy!

Uso el título de la canción de la nueva película de Disney para esta entrada. Así como la protagonista de dicha película, Elsa, me siento libre en Alemania. Y no es que haya crecido en un país comunista o socialista, o bajo el yugo de una dictadura (aunque los 70 años del PRI así lo parecían)... no, gracias a Dios nací y crecí en un país libre: mi querido México. Pero curiosamente en Alemania me siento más libre qué en mi madre patria! Me explico...

Nuevamente tengo que agradecer a las chicas de un foro de Facebook donde participo regularmente y donde se hizo la siguiente pregunta: ¿Cuáles son sus placeres culpables adquiridos en Alemania? Se mencionaron muchas cosas que a continuación trato de resumir y que en pocas palabras son libertades de todo tipo y color.

En Alemania,
- hay libertad de expresión. Y no me refiero a la libertad de periodistas que todo mundo sabe que existe. Me refiero a la libertad de decir NO sin cargo de conciencia, de decir lo que piensas sin ser linchado, y de opinar algo totalmente diferente a los demás en una reunión. En México y hablo específicamente de la sociedad regiomontana que es la que mejor conozco, se aparenta mucho y se opina muchas veces por conveniencia tal o cual cosa. Aquí, si tu hijo no quiere invitar a su fiesta a quién lo invito previamente a la suya, no se invita y nadie se "siente". Si no les gusta lo que llevas de comer a una fiesta, te lo van a decir abiertamente para que no lo lleves la próxima vez. Y a la brava aprendí que no debo sentirme mal cuando alguien dice NO y ahora yo también respondo NO cuando se requiere. La gente es franca, honesta y menos hipócrita en Alemania. Y eso me encanta!

- se anda por la calle con libertad y sin miedo. Agarrar el bolso con fuerza bajo el brazo, mirar de reojo a los demás por si hay alguien sospechoso, temer que el auto haya sido robado en el estacionamiento del supermercado, no salir de noche en transporte público, tener alarma en la casa, no contestar el teléfono por miedo a extorsiones son cosas que en Alemania no he tenido que hacer NUNCA. Por el contrario, he dejado varias veces las llaves pegadas a la puerta principal por fuera, dejo la bicicleta sin candado cuando voy a la panadería, no tengo que cuidar el carrito del súper aún con mi bolsa dentro, voy con amigas en metro a Hamburgo y regreso sin miedo a medianoche, camino por la calle sin temor a chiflidos o comentarios fuera de lugar y las niñas van y vienen por la colonia a pie o en bicicleta sin miedo. Cualquier mexicano que vive un par de días en mi "pueblo" siente esa seguridad y se sorprende de lo "libre" que puedo uno sentirse sin esa carga llamada miedo a la inseguridad.

- es uno libre de vestirse como quiera. Maquillarme? Sólo para fiestas muy elegantes o una salida a un bar o restaurante con mi marido o amigas. De ahí en fuera un poquito de rubor y brillo en los labios basta para ir al trabajo, al doctor, al supermercado, al desayuno o merienda con amigas, a las reuniones de padres de familia en la escuela o al cine. Cara lavada también es aceptable y nadie te mira raro. Raro es andar maquillada en lugares cotidianos :)
Jeans es la prenda ideal para toda ocasión, y me ha tocado ver gente en jeans en aniversarios de boda, en cumpleaños y en fiestas que en México sería imperdonable ir tan casual. Crocs o sandalias no son sólo para ir a la alberca, tambien puedes ponértelas para ir por tus hijos al jardín de niños, al supermercado o al médico. Nada raro. Vestido largo? Mmmm, he escuchado que es requisito en la fiesta de debutantes de escuelas de baile o graduaciones de preparatoria. De ahí en fuera en rara ocasión se pone uno vestido largo en Alemania.
Hace algunos años, mis hijas iban mejor vestidas a las fiestas que la misma cumpleañera. Así que poco a poco ya no se arreglan tanto y van con la ropa de diario a las fiestas. Creo que en la adolescencia eso cambiará un poco, pero al menos con los niños el vestir es mucho más relajado que en México.

Libre soy! Relajada, sin estrés del qué dirán, "agusto" como dicen en mi tierra, así me siento en Alemania y soy feliz! Y por supuesto no he llegado al extremo de andar "fachosa", no me malinterpreten, que aquí en Alemania eso también es mal visto. Simplemente casual, y cuando me reúno con latinas, si me arreglo un poco más porque todas lo hacemos :) y somos felices!

Viva la libertad y la vida relajada y segura de este país! Una de las cosas que más me gustan de mi nueva patria :) y que no cambiaría por nada.

septiembre 11, 2014

Lo que me encanta de Alemania

Hace unos días leí un artículo en internet sobre lo que le gustaba a su autor australiano sobre Alemania. Está en inglés y se los pongo aquí por si les interesa verlo. Inspirado en su lista, aquí les paso la mía sin mucha explicación, simplemente una lista de las cosas que más me gustan de mi segunda patria:

- las estaciones bien marcadas
- los espárragos en primavera y las fresas en verano
- los mercados de Navidad
- el sistema de tránsito
- el "Glühwein", o vino caliente en invierno
- los festivales de pueblo
- el "Sekt" y el "Hugo"
- la gente en bicicleta
- las bibliotecas
- la seguridad que permite que mis hijas vayan y vengan por el pueblo sin miedo
- el orden
- Zalando
- los días laaaargos en verano
- el servicio postal
- el "moin"
- la franqueza de los alemanes
- los jardines y las decoraciones en puertas y ventanas en las casas vecinas
- los parques naturales
- lagos, ríos y estanques en cada esquina, y las playas en el Norte
- la limpieza
- tener el jardín de niños y la escuela primaria cerca de casa
- el sistema de transporte
- los castillos
- Berlín
- y Hamburgo, Bremen, Leipzig, Dresden...
- ver venados atravesarse en mi camino a casa
- como vuelan las nubes en el cielo
- la repostería navideña y el afán de hacer galletas caseras
- los huevos de Pascua
- el col rojo con manzana que preparan para Navidad
- las cervecerías
- el "Dirndl", vestido típico del sur de Alemania
- los tulipanes y otras flores de primavera
- el pastel de ciruela
- Tchibo
- el verde "nuevo" en primavera
- ver como se divierten los niños en la nieve o hielo (OJO: no me gusta la nieve ni el frío)
- las carnes asadas que más bien son "salchichas" asadas, pero me refiero a la reunión en sí
- la simplicidad en trámites burocráticos, aunque los alemanes digan que tienen la peor burocracia del mundo
- los helados italianos
- las ardillas y erizos en el jardín
- los desayunos internacionales
- Tatort y los programas policiacos
- los manzanos en flor y los festivales en las huertas
- la lealtad de los amigos
- IKEA
- las mini-listas de útiles escolares al entrar a la escuela
- sentarme en la terraza a desayunar, comer o cenar en verano
- los tarros de cerveza
- los pueblitos que parecen sacados de un cuento de hadas
- que los alemanes muestren tanto interés en mi país de origen y me sorprendan con un par de palabras en español :)



septiembre 10, 2014

Tramitando nuevo pasaporte

Nuestras dos hijas tienen las dos nacionalidades de sus padres: mexicana y alemana. Pero por cuestiones prácticas sólo un pasaporte: el alemán.
Ambas volaron desde antes de nacer en mi panza, y después de nacer conocieron los vuelos transatlánticos con apenas 2 o 3 meses de vida. Su primer viaje a México requirió el trámite de pasaporte cuando tenían algunas semanas de edad y aunque usted no lo crea, los pasaportes se emitieron con 10 años de vigencia.
Las fotos de recién nacida nada se parecían a las viajeras al siguiente año, ni siquiera el color de ojos coincidía, ya que en ambos pasaportes les pusieron "azul", color que a los 8 meses era más bien café claro para Victoria u oscuro para Catalina.

En Alemania a los niños se les tramita un "Kinderpass", que es un pasaporte infantil que poco tiempo después de sacar el de nuestra hija menor, ya no era válido para volar a Estados Unidos. Nosotros tuvimos suerte y no fue necesario sacar un pasporte "normal" en 10 años.
Pero el día ha llegado y nuestra hija mayor cumplirá 10 años el próximo enero, así que nos hemos dado a la tarea de tramitar un nuevo pasaporte. Para eso buscamos los requisitos y un día cualquiera, llevé a mi hija a tomarse las fotos y a llevarlas a la secretaría correspondiente.
Primer pasaporte y foto del nuevo
Me dieron un formulario que teníamos que llenar ambos padres y ahí se dio cuenta mi marido que no debíamos tramitar un "kinderpass" sino más bien ya un pasaporte normal, porque hay altas probabilidades de volar a Estados Unidos cuando visitamos México.

Así que teníamos dos opciones:
- Tramitar un "kinderpass" por dos años, que es válido para Europa y muchos otros países. Pero que en Estados Unidos no es aceptado y es necesario tramitar una visa aparte para cada viaje a este país. A los 12 años, los alemanes tienen que tramitar un pasaporte normal y firmarlo. El costo por este documento sería de 6 euros.
- Tramitar un pasaporte normal, que es aceptado en todo el mundo. Este es válido por 6 años y tiene un costo de 37 euros.

Por cuestiones prácticas nos decidimos por la segunda opción y después de llenar el formulario y entregar una foto, el documento estaría listo en 4 semanas. No fue necesario ninguna copia, ni documentos adicionales, toda la información esta en el sistema y la foto requerida es la que se incluye en el pasaporte. Adicionalmente, se le tomaron las huellas dactilares.

Nuevo pasaporte
Pasando las 4 semanas se recogió el pasaporte y ahora dice en el color de ojos: "Braun" (café) y vence en el 2020. Seguramente el próximo año haremos el mismo trámite para nuestra hija menor, pero viendo que tan sencillo es, no hay de qué preocuparse. Un día cualquiera tomaremos un par de fotos en el centro, llenaremos el formulario y en un mes tendremos el pasaporte listo!

Ahora a esperar algún viaje para estrenar el nuevo pasaporte :) !

septiembre 09, 2014

Aventura en hospital al 2x1

Desde hace un par de semanas siguiendo el consejo de mi ginecóloga, decidí terminar con los dolores menstruales y los sangrados abundantes con una histerectomía programada. La fecha elegida fue el 29 de agosto, casi al final de las vacaciones de verano pero antes los doctores estaban de vacaciones. 

Se llegó el viernes, y a la hora programada me llevó mi marido al hospital en ayunas. No había habitación y tuve que esperar casi 1 hora, hasta que me pasaron a un cuarto para dejar mis cosas y prepararme para la OP. En Alemania, los parientes normalmente no se quedan durante la operación en el hospital, así que cuando volviera en sí y estuviera en mi cuarto llamaría a Tom para informar como había salido todo.
A continuación les cuento mi aventurita en el hospital que no fue tan sencilla como se esperaba, pero que al menos no fue tan larga como la de la bacteria de mi marido del año pasado.

Día 1. Histerectomía- Operación 1 a las 12 del mediodía. Por mis anteriores dos cesáreas, el doctor eliminó la idea de una endoscopia y me abrieron la misma herida una vez más. Los tejidos cicatrizan y todo se combina en una sola cosa, así que no pudieron evitar rasgar la vejiga que tuvieron que coser y por lo mismo mantenerla en observación después de la operación. Al despertar de la anestesia general , estuve algunas horas en un cuarto especial donde te estan revisando hasta que ya estas del todo despierto para mandarte a tu habitación. Eso sucedió a eso de las 6 de la tarde. Al rato  llegó Tom con las niñas y pasé una noche regular. Cabe mencionar que aquí nadie se queda en el cuarto con los pacientes. En esta ocasión me asignaron una habitación de dos pacientes y con baño, hay otras habitaciones para tres pacientes y tienen que usar un baño en el pasillo.

Día 2. Empecé el día con presión alta, algo inusual para mí y no aguantaba el oído derecho. A media mañana me reviso un otorrino y dijo que podía ser por la anestesia o por la presión alta, me dió unas gotas y me recomendó ver un especialista cuando saliera del hospital. Durante el día recibí diversas visitas y vinieron las niñas con Tom a mediodía a verme. Por la tarde empezó a taparse el cateter de la orina que me habían dejado después de la operación con pequeños coagulos y me lo cambiaron por otro que drenaba continuamente la vejiga con agua. Todo el tiempo salía el agua roja y así pasé otra noche regular. 

Día 3. En los hospitales alemanes los fines de semana es como los días festivos, poco personal y tratan de programar todo para el siguiente lunes. Pero por azares del destino, este domingo estaba de guardia una doctora peruana que empezó a preocuparse por mi vejiga. Me hicieron un eco por la mañana y detectaron una capa gruesa de sangre coagulada debajo de la herida. Me pusieron en ayunas por si tenían que operarme y me sacaron sangre por la mañana y por la tarde. A las 6 de la tarde el doctor jefe de la estación levantó el ayuno y tomé una sopa caliente para matar el hambre y tratar de eliminar un dolor de cabeza que me estaba matando.  A las 8 de la noche me volvieron a sacar sangre y me dispuse a dormir porque me sentía muy mal y débil. Media hora después la doctora peruana me despertó para decirme que tenían malas noticias y que era necesaria una operacion de emergencia (2). Al ratito vino la anestesióloga y me dijo que habría riesgos porque había cenado. Osea gracias! A duras penas alcancé a avisarle a Tom y a mis papás de los planes, cuando ya me estaban preparando para mandarme a cirugía. La operación fue poco despues de las 9 de la noche y a las 2 y media de la mañana ya estaba en el cuarto de nuevo, donde traté de descansar.

Día 4. Apenas amaneciendo me visitó el doctor que me operó para decirme que habían sacado dos coagulos del tamaño de sus puños y que los ovarios estaban sangrando, por eso la hemorragia. También tuvieron que ponerme dos transfusiones. Mmmm, menos mal no me morí desangrada y de hoy en adelante daré gracias a Dios por esta oportunidad de seguir viva. Al poco rato llegó la anestesióloga para decirme que habían tenido problemas para entubarme (ya había notado la garganta desecha y la nariz inflamada) y que a partir de ahora tengo que llevar una identificación especial en la bolsa para que sepan cómo entubarme sin problemas. 
No podía comer sin dolor y hablar, muy poco. Eso me duró un par de días y lo peor era sentir cositas en la garganta porque no podía toser sin que me doliera la cicatriz. 

Día 5. De la segunda operación (día 3) me dejaron 2 drenajes de sangre y uno de agua, además del cateter de la orina. Parecía pulpo andando, pero gracias a Dios en este día me retiraron dos de los drenajes.
Cabe mencionar que todos estos días pedí bata de hospital porque era imposible ponerme pantalones y no había día en que no cayera una gotita de sangre por aquí o algo mas por allá, así que lo mejor era andar en bata celeste de hospital, nada 'chic'  pero muy práctico.

Día 6.  Tempranito me avisaron que tenían que cambiarme de habitación, ya que estaba en un cuarto de traumatología, sección que comparte piso con ginecología. Ni hablar, dejé a mi compañera de cuarto y me llevaron a otro que compartí en los siguientes días con dos pacientes diferentes. 
Desde el día 4 recibí la visita de una fisioterapeuta que me enseñó ejercicios para una mejor recuperación y en este día fui paciente de un estudiante de fisioterapia para su examen práctico. Fue muy interesante porque recibí mas de media hora de ejercicios y consejos ;)

Día 7. Me retiraron el último drenaje. Y volvi a ser paciente de otra estudiante de fisioterapia. Por la tarde, mi marido trajo a las niñas despues de 4 días de no verlas. Me contaron sus aventuras en el campamento de verano donde habían estado y se alegraron de verme.

Día 8. Dieron de alta a mi compañera de cuarto y llegó la cuarta vecina en una semana. 

Día 10. Me quitaron la mitad de las grapas de la cicatriz. Domingo de muchas visitas y obviamente ya estaba mucho mejor a una semana de la operación. Sólo el cateter molestaba al caminar, pero prácticamente ya estaba lista para irme a casa.

Día 11. Revisión de funcionalidad de vejiga con contraste, todo esta bien así que retiran el cateter y mandan muestra de orina al laboratorio para checar que no haya bacterias. Me quitan el resto de grapas de la cicatriz. Noto que tengo que ir más seguido al baño, pues al parecer la vejiga se acostumbró al cateter y se siente llena con medio vaso de agua. Durante la noche tuve que levantarme varias veces al baño también, costumbre que no conocía y que espero sea temporal :(

Día 12. Revisión general con ecografía para confirmar que todo este en su lugar. No encontraron bacterias en la orina y me dan de alta! Antes de las 10 de la mañana ya estaba nuevamente en casa, donde me esperaban mis hijas que disfrutan sus últimos días de vacaciones escolares. Me recomendaron tomar pastillas con hierro porque mi sangre tiene todavía algunas deficiencias e ibuprofen/paracetamol en caso de tener dolor.

Y espero aquí termine la aventurita y comience una recuperación lenta pero sin más complicaciones. El doctor recomendó 6 semanas de tranquilidad, no puedo hacer quehacer pesado, ni levantar cosas pesadas, ni hacer grandes esfuerzos. Del trabajo, todo dependerá de cómo me vaya sintiendo pero son pocas horas a la semana que puedo hacer sentada y sin mucho esfuerzo físico.

Gracias a Dios puedo ahora escribir mi historia y como lección aprendida, queda claro que no me vuelvo a operar en viernes en un hospital alemán. No critico a los médicos que pueden tener errores como cualquier humano y cualquier operación implica riesgos, pero no puedo aceptar la pasividad de los fines de semanas y la tardanza con la que se toman decisiones al haber poco personal. A quién le cuento mi historia se sorprenden que me hayan operado en domingo por la noche, cosa que sólo indica la seriedad de las complicaciones presentadas que no podían esperar al lunes.

Ahora sí a dejarme consentir y a recuperarme al 100% que ya tengo viaje planeado para Noviembre y tengo que estar en forma!