junio 24, 2014

Nuestro nombre

Pocas veces comparto textos de otras personas en este blog, pero el texto que a continuación anexo me pareció muy bueno y al final dejo algunos comentarios sobre los nombres de nuestras hijas, los cuales fueron elegidos siguiendo algunas ideas de Jodorowsky, aún sin conocerlas.

NUESTRO NOMBRE ES EL PRIMER CONTRATO QUE CARGAMOS.
Interesante artículo de Alejandro Jodorowsky, escritor y psicoterapeuta, sobre las cargas con los nombres que llevamos.
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Cuando bautizamos o registramos a un hijo debemos saber que junto con el nombre le pasamos una identidad. Evitemos por tanto los nombres de los antepasados, de antiguos novios o novias, de personajes históricos o novelescos.
Los nombres que recibimos son como contratos inconscientes que limitan nuestra libertad y que condicionan nuestra vida. Un nombre repetido es como un contrato al que le hacemos una fotocopia, cuando en el árbol genealógico hay muchas fotocopias el nombre pierde fuerza y queda devaluado.
Según Alejandro Jodorowsky, el nombre tiene un impacto muy potente sobre la mente. Puede ser un fuerte identificador simbólico de la personalidad, un talismán o una prisión que nos impide ser y crecer.
Ya hemos comentado en otro artículo que en los árboles narcisistas cada generación repite los mismos nombres de sus ancestros y con ello se repiten los destinos. ¿Atraen ciertos barrios a personas cuyo estado emocional corresponde al significado oculto de esos nombres?
Dice Alejandro Jodorowsky que en Santiago de Chile vivió en La plaza Diego de Almagro, un lugar que él sintió como oscuro y triste. Resulta posible pensar que ese lugar era el reflejo de su interior en aquel momento de su vida.
Diego de Almagro fue un conquistador frustrado. Por engañosos consejos de su cómplice Pizarro, partió de Cuzco hacia las tierras inexploradas del Sur creyendo encontrar templos con tesoros fabulosos. Después de muchas calamidades volvió como alma en pena a Cuzco, donde su traidor socio, no queriendo compartir las riquezas robadas a los incas, lo hizo ejecutar.
Podríamos dedicar unos minutos a observar el lugar donde vivimos: en la calle de un poeta, de una santa benefactora, de un descubridor o tal vez en la de un general asesino. Nada es casual, el mundo es como un espejo que nos refleja, cada vez que realizamos una mutación interior también cambia nuestro exterior, son señales del Universo a veces. ¿Podríamos decir que los nombres tienen una especie de frecuencia que sintoniza con ciertos receptores? ¿Qué tipo de receptores? Inconscientemente nos sentimos atraídos por cientos nombres que reflejen lo que somos (a veces son exactos y otras veces están ocultos detrás de máscaras, sólo hay similitudes léxicas o fonéticas): Nuestra parte sana y positiva es un receptor que sintoniza con ciertos nombres, porque nos hacen gozar y sentirnos seguros.
Nuestra parte enferma y negativa es otro receptor que sintoniza nombres determinados, porque hay una intención supraconsciente de resolver el conflicto. Reflexionemos de nuevo en los nombres de lo que hemos atraído a nuestro mundo: -El nombre de nuestra empresa, centro de trabajo, escuela… -El nombre de nuestra pareja, amigos, jefes, profesores… - Personas que se cruzan en nuestro camino por “accidente” y se llaman exactamente igual que nuestro padre (o madre, hermano…) ¿Hay una programación inscrita en nuestro nombre y apellidos? Según nos cuenta Alejandro Jodorowsky, tanto el nombre como los apellidos encierran programas mentales que son como semillas, de ellos pueden surgir árboles frutales o plantas venenosas. En el árbol genealógico los nombres repetidos son vehículos de dramas.
Es peligroso nacer después de un hermano muerto y recibir el nombre del desaparecido. Eso nos condena a ser el otro, nunca nosotros mismos. Cuando una hija lleva el nombre de una antigua novia de su padre, se ve condenada a ser “la novia de papá” durante toda su vida. Un tío o una tía que se suicidaron convierten su nombre, durante varias generaciones, en vehículo de depresiones. A veces es necesario, para detener esas repeticiones que crean destinos adversos, cambiarse el nombre.
El nuevo nombre puede ofrecernos una nueva vida. En forma intuitiva así lo comprendieron la mayoría de los poetas chilenos, todos ellos llegados a la fama con seudónimos. ¿Hay ejemplos que nos permitan comprender la importancia del nombre? Nuestro nombre nos tiene atrapados, ahí está nuestra “individualidad” -Barrick Gold (oro en inglés es gold) se convirtió en el mayor productor de oro del mundo. -Brontis “voz de trueno” se dedica al mundo del teatro con una potente voz… -Maria, Inmaculada, Consuelo se asocian a la pureza, la virginidad, nombres que exigen perfección absoluta, que nos limitan -Miguel Ángel, Rafael, Gabriel, los nombres de ángeles dan problemas con la encarnación -César, poderoso y asociado a la ambición ¿Cómo sé si el nombre que he recibido me perjudica? Estudiar los nombres del árbol genealógico es igual que acceder al inconsciente.
En los nombres encontramos secretos.
Es importante ver cómo funciona el nombre que nos dieron.
Algunas cuestiones:
-Lo primero es saber la persona que nos nombró. ¿Papá?, ¿mamá?, ¿abuelo?, ¿la hermana?, ¿el padrino?
… El que nombra, toma poder sobre lo nombrado y no es lo mismo llamarme Micaela por mi abuela paterna, si el nombre se le ocurrió a mi padre para repetir el nudo incestuoso, o por mi madre, para ser aceptada en la familia de mi padre, dándole una hija-clon de su suegra.
-¿De pequeño/a me gustaba mi nombre o me hubiese gustado llamarme de otra manera? Los niños tienen una intuición especial y una fresca desinhibición que les permiten rechazar de pleno lo que les contamina. -Investigar de donde viene nuestro nombre: 

*Si es de algún familiar, es bueno analizar su destino y los caminos que recorrió en su vida, porque probablemente venimos a repetirlos. Llamarse René después de un hermano muerto, es cargar con él toda la vida.
*Si es de alguien significativo para quién nos nombró, nos caerá la carga de darle a éste lo que el otro no le dio.
*Si es de algún personaje histórico, novelesco, as del fútbol o princesa de Mónaco, viviremos frustrados y fracasados si no seguimos el guión.
*Si es por algo material, adquiriremos las propiedades de ese elemento. Por ejemplo, “si me llamo por la muñeca de mi hermana, me convertiré en su muñeca, ella jugará conmigo, me dominará”.
*Si me llamo por algo inmaterial, tenderé a fines abstractos ideados por nuestros padres, desatendiendo lo real e incluso, por oposición a ellos, llegaré a materializar lo contrario a lo que llevo escrito en el nombre. Llamarse Libertad, Paz, Luz, no siempre es sinónimo de ser libre, vivir en paz y tener las cosas claras.
-Los diminutivos: “Me llamo Manuel como mi abuelo, pero me dicen Manolito”, han proyectado en ti la figura de tu abuelo, pero tienes prohibido crecer y superarlo.
-Los nombres compuestos: “Me llamo José Luís, por mi padre y mi abuelo”. Pobre de ti si la relación entre ellos era farragosa.
“Me llamo “María José”, como dice Jodorowsky, “¡Catástrofe sexual!”.
-Los nombres feminizados o masculinizados: Mario, Josefa, Carmelo, Paula, corresponden a deseos frustrados de que naciéramos del sexo contrario.
¿Por qué no cambiarnos de nombre cuando este va cargado por un lastre que nos inmoviliza? Nos aterra cambiarnos de nombre ya que tememos que dejaremos de ser reconocidos por nuestro clan. Tememos no ser reconocidos, ni identificados, no ser amados es el mayor temor que tenemos. Somos seres gregarios y pensamos que podemos morir si nuestro “clan” nos abandona, lo que es una herencia de nuestro cerebro arcaico.
Metafóricamente, el nombre que nos dan los padres es como un archivo del GPS que nos va indicando caminos digitalizados y guardados en la memoria familiar. Al nacer, nos instalan el archivo y vamos deambulando por el mundo por rutas más o menos pedregosas y abruptas, pero nos sentimos como en casa, porque ya fueron trazadas por el sistema operativo del árbol. Cambiarnos de nombre es arrojar el GPS por la ventanilla del coche y empezar a ver y a recorrer nuevos caminos, conquistar territorios que no habían sido archivados por nuestro árbol.
Es hacernos cargo de nuestro propio destino. ¿Cómo entonces llamar a nuestros hijos cuando nacen? Alejandro Jodorowsky afirma que cada uno tenemos un nombre (podemos hacer aparecer a nuestro guía interior y pedirle nuestro nombre en un ejercicio de meditación o de visualización) que viene con nosotros incluso antes de ser concebidos. Es posible que durante la gestación, este nombre les llegue al mismo tiempo a ambos padres de forma telepática, si tienen suficiente capacidad de percepción. Si no es así, es el niño el que debe nombrarse más adelante. En el caso de tener que decidir como llamar al bebé, el nombre no debe haber existido en la historia de su árbol genealógico, ni haber pertenecido a personas o ideales de los que lo nombran.
¿Qué haremos con nuestro nombre? si nos encontramos que nuestro nombre encaja con algunos puntos de lo aquí descrito, podemos hacer que nos empiezen a llamar por el segundo nombre, por ejemplo Dolores Carolina, si te llaman de pila Dolores y ya por sí el Dolores trae una carga, podemos hacer que empiezen a llamarte Carolina o el segundo nombre, o por ejemplo Carlos Antonio donde Carlos se repite en generaciones con ancestros de destino trágico, comenzar a llamarnos Antonio, no es fácil pero de una manera comenzamos a retrogradar.
Alejandro Jodorowsky

 
La vida me ha permitido nombrar a dos nuevas personitas en este mundo: nuestras hijas! Como padre o madre, no es tarea fácil y después de leer el texto de Alejandro Jodorowsky pareciera una gran responsabilidad, y creo que lo es!

Durante mi primer embarazo, no quisimos saber el sexo de nuestro bebé, así que preparamos dos nombres para niño y dos nombres para niña. Creo que es importante ver al bebé primero para saber qué nombre le va mejor, por eso teníamos dos a escoger. Victoria o Alexandra si era niña, Antonio o David si era niño. En Alemania desde hace generaciones que no se repiten los nombres en la familia, al menos no tanto como en México, así que nunca fue opción llamar a nuestros hijos Thomas o Natalia (a pesar de que yo soy la 4ta Natalia en la familia :).

El 4 de enero del 2005 nació nuestra primogénita y nada más verla, supe que se llamaría Victoria. No sé, el nombre le venía bien y lo acompañamos de Isabel, mi segundo nombre. En parte influyó que fuera mi nombre y el de mi bisabuela, pero más que todo lo elegimos porque tendría dos nombres de reinas importantes en la historia:

VICTORIA: Entre las reinas que han dado lustre a este nombre hay que recordar a la reina Victoria de Inglaterra (1819-1901), que dio nombre a su época (incluyendo estilo arquitectónico, costumbres, etc), a la reina Victoria Eugenia de España (1887-1969), a Victoria Adelaida María Luisa, emperatriz de Alemania (1840-1901) y a la intrépida Victoria Aurelia, emperatriz de las Galias (murió el año 268) que se puso al frente de las legiones y fue proclamada por el ejército Madre de los soldados.

ISABEL: Cuatro santas llevan este nombre, de las cuales son dignísimas de mención Santa Isabel Reina de Hungría y Santa Isabel Reina de Portugal. Ambas se distinguieron por su capacidad conciliadora y por su firmeza.
Además de estas reinas santas menciona la Espasa más de treinta reinas más, entre las que cabe destacar Isabel la Católica (I) e Isabel II.
Meses después, durante el segundo embarazo volvimos a elegir algunos nombres para nuestro bebé. Esta vez sabíamos que sería niña, pero de todas formas teníamos un nombre de niño por si fallaba la tecnología. De ser niña, teníamos Catalina, Cassandra o Vanessa... para niño sólo Diego. Y como la primera llevaba dos nombres, nos parecía justo que la segunda también.

Este embarazo tuvo varias complicaciones y durante mi larga estancia en el hospital hice la promesa de que si la bebé sobrevivía, llevaría el nombre de María en alguna de sus formas. Cuando nació, pequeñita y débil, elegimos Catalina, un nombre fuerte y de gran historia. Para combinar, elegimos Marleen, una variación del nombre de María en agradecimiento.

CATALINA: Es realmente grande el nombre de Catalina, ya desde su nobilísimo origen, y han contribuido a engrandecerlo, además de las santas extraordinarias que así se han llamado, un nutrido grupo de mujeres de gran talla política y humana, en cuyas buenas manos ha estado el destino de sus pueblos, entre ellas Catalina reina de Navarra, Catalina reina de Castilla, Catalina de Aragón reina de Inglaterra, Catalina de Austria reina de Portugal, Catalina de Borbón, Catalina de Braganza, Catalina de Médicis reina de Francia, Catalina I de Rusia, Catalina II de Rusia, llamada la Grande. Es realmente, el de Catalina, un nombre de fuerza.


MARLEEN: Proviene de María Elena,
María, la llena de gracia.  Elena, antorcha.





Ya han pasado más de ocho años desde que tomamos estas grandes decisiones, y hoy en día sigo contenta con nuestras elecciones. No son nombres típicos alemanes, y Victoria lo escriben con K, y a Catalina le inventan cada cosa: Kathaleena, Catharina, etc. Ellas llevan sus nombres con orgullo pues hasta ahora no han conocido a nadie de su edad con los mismos nombres y explican con paciencia como se escriben. De vez en cuando preguntan porqué se llaman así, y me encanta explicarles el origen de sus nombres. Ya veremos si llegan a ser reinas, por lo pronto ya son nuestras bellas princesas!
 

junio 20, 2014

Recolectando fresas

Y ya que estoy escribiendo de experiencias únicas, aquí les cuento sobre otra un tanto diferente.

Mis papás vienen cada dos años a visitarnos y siempre busco actividades distintas para no volver a los lugares que ya conocen, y esta es la segunda vez que vienen en Junio por lo que las actividades varían mucho a las que normalmente hemos hecho en otoño, temporada en la que casi siempre han venido.

Para empezar, hemos comido espárragos frescos y hemos disfrutado de la naturaleza en plena primavera, casi verano. Para su sorpresa, han experimentado por primera vez el calorón de 30 grados en Alemania y las mañanas cálidas de 18 grados en las que no necesitan ponerse sweater para desayunar en la terraza.

Desde hace meses había apuntado en las cosas por hacer con ellos, el recolectar fresas. Y para nuestra buena suerte, tuvimos oportunidad de hacerlo antes de que partieran a su crucero por el mar Báltico.

Sin decirles a dónde íbamos, se pusieron zapatos deportivos y cargaron sus sombreros por si hacía mucho sol. En menos de 20 minutos llegamos a un campo enorme lleno de arbustos y sorprendidos, seguimos a una persona que nos indicó la hilera que nos tocaba "pizcar" :)

Como todo en Alemania, se organiza a los visitantes para que sigan un orden y marcan las hileras que ya están pizcadas con unos palitos a la altura de la hilera para que los siguientes le sigan hasta terminarla.

En menos de 15 minutos habíamos llenado una canasta de casi 5 kilos. Mientras recolectamos, podemos comer las que queramos, y pues había que probar! Una verdadera delicia, dulces y jugosas, unas fresas enormes y otras pequeñitas, pero todas deliciosas!

No hacía sol y nos salvamos de la lluvia. Hacía un poco de viento, pero con el trabajo ni lo sentimos. Misión cumplida! Los visitantes felices de la experiencia y con 5 kilos de fresas listos para disfrutarse! Desgraciadamente es una fruta delicada que dura pocos días, así que la mayor parte terminó en mi Thermomix y tenemos mermelada para regalar y disfrutar por lo menos hasta la próxima temporada.

Experiencia única en una llanura de marea :)

El lunes siguiente al domingo de Pentecostés es día feriado en Alemania y este año aprovechamos el puente para conocer algunos lugares cerca de casa. Además de la visita de mis padres para la comunión de mis hijas, este fin de semana coincidió un sobrino que andaba de tour por Europa.

La idea era irnos todos en tren a Cuxhaven, pero justo el viernes anterior mi hija mayor tuvo un accidente en bicicleta y no podía caminar bien. Así que mi papá se ofreció a quedarse en casa con ella, también para evitar la posible asoleada ya que ese día pronosticaban 30 grados y muchas horas de sol.
Finalmente nos fuimos en coche a Cuxhaven, una ciudad a una hora y media de Stade donde el Río Elba desemboca en el mar del Norte. Ya había estado dos veces ahí, pero por una cosa o por otra no había tenido oportunidad de conocer el mayor atractivo de la ciudad: el parque Nacional del Mar de Frisia hamburgués.
Desde 1992 el parque nacional es reserva de la biosfera y patrimonio nacional, algo que incrementa la importancia del parque, porque desde entonces ha sido colocado bajo protección internacional de acuerdo con el programa de la Unesco, "Hombre y Biosfera".

Nos fuimos temprano para aprovechar bien el día, y después de conocer el centro de la ciudad, conducimos hacia el parque nacional que esta como a 10-12 kilómetros del centro. Tuvimos suerte de que un coche salía de un estacionamiento justo en el momento en que llegábamos. Estaba todo llenísimo!!!
Habíamos reservado un tour corto para conocer el parque. Así que justo a las 2 de la tarde, bajo un sol picoso nos reportamos ante el guía, un hombre mayor que guiaría a un grupo de 20-25 personas por la llanura de marea. Mi mamá decidió no acompañarnos a último momento, así que sólo mi sobrino Andrés, mi marido, nuestra hija Catalina y yo seguimos con el plan.

El tour estaba programado para tener una duración de una hora y media, así que mi mamá se quedó en una cafetería con la confianza de que a mas tardar a las 4 estaríamos de vuelta.
En medio del mar...
Y empezamos el recorrido... caminando sobre la arena donde en algunas horas del día normalmente hay agua como en cualquier playa. Era una sensación curiosa, ya que la arena es más bien como lodo oscuro y en algunas partes como arena movediza. Caminamos y caminamos haciendo pequeñas pausas donde el guía nos explicaba o mostraba datos interesantes del lugar, como por ejemplo:
- En las dos horas del recorrido recibiríamos la cantidad de rayos UV que un alemán recibe normalmente en todo un año.
- Así mismo, recibiríamos la cantidad de yodo que normalmente consumimos en medio año. No nos debía extrañar si después del tour seguíamos con la boca salada...
- Dentro del parque nacional hay alrededor de 2.000 especies animales, de las que alrededor de 250 sólo se encuentran en las marismas saladas del mar de Frisia
- El área total del parque nacional es de 13.750 hectáreas.
- Podríamos caminar hasta 20 kilómetros mar adentro sin llegar al mar, el problema sería que no alcanzamos a regresar a la playa antes de que suba la marea.
- Hay alrededor de 10-12 millones de zancudas, anserinos, patos y gaviotas en el mar de Frisia en su conjunto
-  En nuestro camino encontramos miles de cangrejos, conchas y gusanos. El guía nos explicó a detalle la importancia de cada uno de ellos en el ecosistema.
- A lo largo y ancho del parque hay algas (Kieselalgen) que generan la misma cantidad de oxígeno que se producen en todos los bosques alemanes.

Y muchas otras cosas que ya no recuerdo pero que pueden encontrar en internet. Al parecer hay llanuras de marea en muchas partes del mundo, así que si tienen oportunidad de visitar alguna se los recomiendo ampliamente.

La playa...
Finalmente, el guía dijo que era hora de regresar... para entonces estábamos a casi 3 kilómetros de la playa y el cielo empezaba a nublarse rápidamente, con amenaza de tormenta. Así que nos recomendó caminar rápidito y sin pausas. Ufff!!! Vaya susto, ya me veía en medio del agua! Gracias a Dios llegamos a la playa, secos y sanos, eso sí bien asoleados y cansados después de 3 horas de caminar bajo el sol.

Mi mamá esperaba ya un poco asustada, porque el tour se demoró mucho más de lo planeado. Pero para premiar nuestra aventura, nos fuimos por unos helados italianos deliciosos.
Fue una experiencia única e inolvidable. Algún otro día tendremos que volver para llevar a mi hija mayor que se la perdió. Así que si tienen plan de visitarnos, con gusto los llevo a conocer este fenómeno natural y espectacular!