abril 28, 2014

Lectura y valentía

La semana pasada se celebró el día internacional del libro y gracias a las redes sociales y a los medios de comunicación, este día está siendo cada vez más popular. Las librerías ofrecen descuentos, la gente postea caricaturas o fotografías relacionadas al tema, y bibliotecas y escuelas organizan actividades o acciones para celebrar a nuestro gran amigo, el libro. 

Hace cuatro años conocí este día gracias a un evento organizado por el jardín de niños y la escuela de mi barrio, donde participé junto con una maestra en una actividad con un grupo de niños. En aquella vez el tema había sido "la primavera", el año siguiente fue sobre "animales" y el año pasado "ciencias". Este año el tema elegido fue la valentía o el coraje, y tuve la oportunidad de volver a participar en dicha celebración ahora con mis dos hijas en primaria.

La dinámica fue la misma de cada año, es decir todos los niños del jardín de niños y los cuatro años de primaria trabajaron en grupos mixtos incluyendo a la clase de cooperación que tiene niños con discapacidad.

La mañana comenzó con todos los niños y adultos involucrados en el foro de la escuela donde se cantó una canción relacionada a la valentía. Después cada grupo de niños se dirigió al salón donde trabajaría con uno o dos maestros/educadoras y una o dos madres de familia. A mí me tocó apoyar el grupo que trabajaría en el gimnasio junto con otra mamá y tres profesores de la clase de cooperación.

El libro a leer en nuestro grupo se llamaba "Valiente, valiente" y dado que la historia me encantó se las cuento en pocas líneas:
Libro: Valiente, valiente
Eran cuatro animales que se encuentran en el bosque: un gorrión, un ratón, una rana y un caracol. Al estar aburridos se ponen de acuerdo para organizar una competencia y ver quién es el más valiente de los cuatro. La rana decidió comerse una hoja del lago, cosa que al caracol no le pareció valiente pero como la rana normalmente come moscas y mosquitos se aceptó la propuesta, la cual superó. El ratón prefirió nadar de un lado al otro del lago, cosa que a la rana no le pareció valiente pero como normalmente el ratón no nada se aceptó la propuesta, la cual superó. El caracol dijo que dejaría por un momento su casa, cosa que al gorrión no le pareció valiente ya que él al nacer dejó su cascarón, pero como el caracol siempre vive dentro de su casa la prueba se aceptó y la superó. Por último, todos esperaban emocionados lo que propondría el gorrión, animal que ya todos conocían como valiente. Y para su sorpresa, el gorrión dijo que no quería hacer nada, cosa que también requería coraje. Los cuatro animales se abrazaron y decidieron que todos habían ganado la competencia. Colorín colorado este cuento se ha acabado. 

El libro se leyó en cuatro distintas estaciones para lo cual los profesores habían acomodado algunos aparatos deportivos para que los niños probaran lo que hizo el ratón (moverse entre dos colchones llenos de pelotas), el caracol (pasar entre cajones estrechos) y la rana (probar comida y tocar objetos desconocidos con los ojos vendados). En la última estación los niños tenían que balancearse en unas cuerdas, cosa que podían hacer o negarse a hacerlo (como el gorrión).
Los niños aprendieron sobre la valentía, y a decir NO, cosa que muchas veces requiere coraje, sobretodo en grupos de amigos o compañeros de clase. Al final todos recibieron una medalla donde pegaron dibujos de los 4 animalitos del cuento que leímos.

Estación: Rana
Estación: Caracol
Estación: Ratón
Estación: Gorrión
Al mediodía todos los grupos volvieron a coincidir en el foro de la escuela donde 1 o 2 niños presentaron lo que habían realizado durante la mañana.
- "Quiero ser valiente"- juego de roles para confiar en sí mismos
- "Historias de valentía" - Juegos
- " El bosque de los animales salvajes" - Juegos y pruebas
- "Tener coraje hace magia" - Manualidad con plumas
- "Juntos somos fuertes" - Juegos de valentía
- "Ser valiente" - Pintar piedras
- "Julia es un poquito valiente" - Juegos
- "Coraje, valentía" - Aprender a decir NO

En cada equipo se leyó un libro con la historia correspondiente y se hizo una actividad, ya fuera manual, deportiva o lúdica. En uno de los grupos caminaron descalzos sobre vidrios (creo que eran más bien de plástico) y todos los chiquitines del jardín de niños estaban con la boca abierta. Eso si es ser valiente!


Finalmente volvimos a cantar la canción que habíamos cantado al inicio del día y se dio por terminado el evento. Como hace tres años, quede fascinada de las actividades planeadas y de cómo los niños de tres a 10 años pueden aprender jugando, convivir armoniosamente y experimentar una historia impresa con todos sus sentidos.
Muchos critican el hecho de que haya un día para celebrar al libro pero yo me pregunto, y que sería el mundo sin los libros? No se conocería la historia de nuestros antepasados, no se desarrollaría la imaginación ni la fantasía, no reiríamos con historias divertidas, ni lloraríamos con dramas de la vida real o de ficción... simplemente no seríamos lo que somos. Así que vivan los libros! Ni los blogs, ni el internet, ni los periódicos, podrán sustituir a nuestro gran amigo el libro, que tal vez se modernice con el libro electrónico pero a final de cuentas siguen siendo libros! Así que a fomentar la lectura y que nuestros niños amen los libros, sean de papel o electrónicos! Y que no se esté creando una generación como la de la siguiente fotografía ;)

abril 17, 2014

Jueves Santo y la última cena "Séder de Pésaj"

El año pasado celebré la semana santa en México con mis papás y asistimos a casi todos los oficios del Triduo Pascual. Si mal no recuerdo,  el jueves fuimos un rato a la iglesia donde unos chicos ofrecieron un pequeño concierto. Este jueves santo me ha tocado vivirlo nuevamente en Alemania, y de una manera muy diferente y especial.

Con eso de que las niñas están preparándose para su primera comunión, estoy aprovechando para llevarlas a cuanto evento, retiro, o celebración se realiza en la iglesia. Para este jueves, dos de las coordinadoras organizaron una cena para conocer como fue la llamada "última cena" de Jesús. Nos inscribimos y llegamos puntuales al salón parroquial donde nos recibieron con una jarra de agua y una toalla a la entrada para lavarnos las manos (Urjatz/ Rojtzá).

Poco a poco fueron llegando otras familias y nos sentamos en las mesas que ya estaban puestas y ordenadas en medio círculo. Una de las coordinadoras (Renate) nos explicó que participaríamos en la llamada "Séder de Pésaj", un importante ritual festivo judío celebrado en la primera noche de Pésaj, cuya celebración es explicada en el libro del Éxodo y que se lleva a cabo desde hace más de 4000 años para conmemorar la salida de los israelitas de Egipto.


Los elementos más importantes de dicha celebración son:
  • Maguid o Hagadá: el relato de la salida del pueblo de Israel de Egipto
  • Gafen: vino, en este caso jugo de uva
  • Kidushim: 4 copas de vino (4 brindis)
  • Keará o Plato del Séder: una bandeja con 6 alimentos-simbólicos.
    • Beitzá es un huevo cocido marrón. Simbólicamente, representa la dureza del corazón del Faraón.
    • Zeroa , un pedazo de carne asada como el primer alimento, en recuerdo del sacrificio de Pésaj (que también se asaba). Muchos acostumbraron colocar una pata de pollo, es decir un "brazo", para recordar que Dios nos saco de Egipto con brazo tendido. Este no lo comimos.
    • Maror son hierbas amargas que simboliza la amarga esclavitud en Egipto. Nos sirvieron "meerrettich" que es una crema de rábano picante.
    • Jaroset es una mezcla dulce de manzana, nueces picadas, miel, canela y un poquito de vino rosado. Esta mezcla marrón y pastosa símbiza el barro que los antepasados usaron para construir ladrillos en la tierra de Egipto.
    • Karpás es apio (puede ser perejil, papa), símbolo de vida. luego es sumergida en agua salada, un símbolo de lágrimas, y se come para que se recuerde que la vida de nuestros antepasados fue "sumergida" en lágrimas. En nuestro caso, sirvieron berros y perejil.
    • Jazeret es lechuga amarga que tampoco comimos.
  • Afikoman
  • Urjatz: lavados de manos
  • Shulján Orej: el banquete en sí
  • Birkat Hamazón (Bendición final)
La celebración tradicional consta de 18 partes, las cuales explico a continuación tal y como las hicimos y que son un poco diferentes a las que menciona Wikipedia:

1. Bienvenida- con un canto
2. Explicación de cómo se prepara la casa y la mesa para la celebración. Nos explicaron que los judíos utilizan una vajilla especial para este día.
3. Encendido de velas y canto.
4. Brindis de "santificación". En cada brindis debe tomarse todo el vaso de vino/jugo de uva.
5.  Karpás, comimos hierbas verdes (berro y perejil) remojadas en agua salada.
6.  Matzá, presentar pan sin levadura y partirlo (Iajatz). Normalmente se ponen 3 panes en servilletas que representan a Abraham, Isaac y Jacob, el del medio se parte por la mitad y una mitad se guarda para el final de la cena.
7.  Maguid, relato de la historia de Pésaj, sobre la liberación del pueblo de Israel
8.  Brindis de "liberación"
9.  Maror, comimos hierba amarga (rábano amargo) con matzá.
10. Bendición del pan.
11. Comer "Jaroset", el puré de manzana con canela.
12. Comer "Beitzá", el huevo cocido.
13. Afikomen, se reparte la mitad del pan que se había guardado al principio. Normalmente en esta parte se sirve la cena, cosa que nosotros hicimos hasta el final del ritual(punto #17).
14. Brindis de "salvación"
15. Shulján Orej, preparación de la mesa y canto. Se abre la puerta del salón para que entre Elías a quien se le tiene puesto un lugar en la mesa.
16. Clausura del "Séder"
       Brindis de la "aceptación"
       Halel, se recitan las alabanzas del Halel
17. Cena - no comimos cordero como lo indica la tradición, sino carne de pollo y ternero.
18. Canto final.

Fue una cena larga (casi dos horas) e interesante,  llena de simbolismos y elementos desconocidos para mí. Lo único que conocía era lo que vemos y recitamos normalmente en la misa,  el sacerdote se lava las manos, parte el pan (la comunión) y lo reparte. Además de que el padre toma el vino y en algunas ocasiones también lo reparte con los asistentes.

Recordar lo que hizo Jesús en un día como hoy hace casi 2000 años fue muy conmovedor. Los judíos lo siguen haciendo porque ellos esperan aún al Mesías y nosotros representamos un pedacito en cada misa. Les comparto todo a detalle para que al menos por medio de este escrito conozcan en que consistió la "última cena" de Jesús, pocas horas antes de empezar su agonía.

Mañana asistiremos al Via Crucis y si es algo que valga la pena explicar y escribir, se los compartiré por aquí. De todas formas les deseo unas felices pascuas y que aprovechen estos días de reflexión y fiesta para pasarlos con la familia.


abril 16, 2014

¿Qué se hereda?

Siempre me ha interesado la genética, y desde que soy mamá me encanta ver y reflexionar en cada característica, sea física o de personalidad, que mis hijas han heredado de mí, del papá, de los abuelos o de algún otro familiar, cercano o lejano.

Mis dos hijas nacieron con los ojos claros e incluso en su primer pasaporte (con 3 meses de edad) dice que tienen los ojos azules. Pero con el tiempo les cambiaron de color a pesar de que su papá los tiene azules y mi abuela paterna y otros familiares míos los tenían azules también. En fin, la mayor se quedó con ojos café claro que al igual que mi papá toma tonalidades verdosas o grises dependiendo de la ropa que traen puesta. La menor los tiene casi negros, aún mas oscuros que yo.

De piel, ambas tienen piel clara pero no tan blanca como la mía. Y curiosamente al asolearse, no se ponen rojas como camarones, cosa que nos pasa a mí y a mi marido, sino que toman un color café tostado muy bonito: seguro de algún gen de la familia mexicana :)

A veces pienso que las cosas malas o negativas siempre se heredan... talvez no sea así, sino que más bien nos percatamos más de esos detalles físicos o de personalidad que no son tan lindos y que se pasan de una generación a otra. Me refiero a cosas como una nariz chata o puntiaguda, algún lunar en un lugar inadecuado u orejas grandes.

Y en ese tipo de cosas, mi hija menor ha heredado dos cositas no muy buenas que digamos. Para empezar, tiene el mismo problema dental que yo. Apenas tiene 7 años y ya le han tenido que sacar todos sus dientes de leche porque los definitivos le salen atrás, igualito que a mí! Usé frenos más de 10 años de mi vida y no me quedaron perfectos, incluso las muelas me las tuvieron que extraer y con dificultad. La ortodoncista opina que Catalina tendrá los mismos problemas que yo, además de una mala mordida, heredada de ambos padres!

En cuestión de dientes, la mayor heredó los dientes incisivos de arriba de mi mamá, con una pequeña separación entre ellos. Y al parecer no requerirá frenos pues hasta ahora le van saliendo derechitos y los de leche se le han caído a su tiempo. Aunque la mandíbula no la tiene perfecta, de nuevo por la herencia de ambos padres :(

Y volviendo a lo no tan bueno que se hereda, cuando la pequeña nació, vi que tendría mucho pelo y no me refiero al cabello de la cabeza, sino al vello en todo el cuerpo :( A sus 7 años tiene muchísimo más vello que yo en piernas y brazos, además de ser muy oscuro. Yo nunca tuve problemas con depilarme o cosas similares, pues tengo muy poquito vello y rubio, así que tendré que aprender para ayudar a mi pequeña con esos menesteres. Ese gen peludo viene de la familia mexicana, no diré de cuál específicamente, pero definitivamente a pesar de no presentarlo yo, se pasó a la siguiente generación. Cejas pobladas, pestañas largas y oscuras, bigote, nacimiento del cabello a media frente y vello abundante en todo el cuerpo son caracterísiticas que mi hija heredó y que no la identifican precisamente como alemana :)

El cabello de la mayor es más claro pero no rubio, además de grueso y liso. La menor lo tiene delgadito y café oscuro como el mío, además de ser un poco ondulado. Ambas tienen narices pequeñas y bonitas, al menos no heredaron mi nariz chata ni mi tabique desviado :)

Mucha gente dice que la mayor se parece a mi mamá, pero aquí en Alemania dicen también que se parece a su papá, mientras que la pequeña se parece a mí. Yo sólo sonrío cuando oigo ese tipo de comentarios porque como diría mi abuela "cada quién ve con sus ojos" y casi siempre, por una característica particular (ojos oscuros, piel clara) sacan el parecido completo a tal o cual miembro de la familia, cuando realmente son una combinación de aquí y de allá!

Por otro lado, es interesante observar también las características de personalidad que se heredan. En muchas ocasiones ambas se me figuran a mis dos hermanos, la mayor introvertida y seria mientras que la pequeña se parece más al padrino (mi hermano menor), inquieta, picarona y ocurrente! Aunque también tienen mucho de su papá, la mayor sacó el orden de él, y la menor su habilidad para armar y construir.

A la hora de hacer las tareas, son dedicadas y no tienen grandes problemas. La menor es un poco más desordenada (como el padrino?) pero tiene letra más bonita, mientras que la mayor es muy buena para los números (como tito?) y le encanta dibujar (como a mí?).


Y así podría seguir escribiendo sobre cada detalle de su físico y su personalidad, pero en resumen queda claro que tienen un poco de los genes mexicanos y otro tanto de los genes alemanes, resultando en una mezcla maravillosa que hacen de mis dos hijas, dos personitas únicas e irrepetibles. Cada una con sus características específicas y lo más importante, con amor a México y Alemania por igual! Como le explicaba a mi hija mayor justamente ayer: "la mitad de tu sangre es mexicana, y la otra mitad es alemana", así que no puede decir que es más o menos de cierta nacionalidad sino que las dos son tan mexicanas como alemanas, por sangre y por amor!

No importa si físicamente parecen más mexicanas o si por el idioma dominante parecen más alemanas, tanto en papel como en corazón son mexicanoalemanas :) Y así será siempre!

abril 13, 2014

Su primer crucero

Esta entrada no fue escrita en un solo día y por lo mismo he decidido separarla en dos partes: el antes y el despues de esta nueva experiencia de mis hijas, su primer viaje en crucero!
Mis suegros descubrieron lo maravilloso que es viajar en crucero poco despues de su jubilación, hace algunos años y desde entonces viajan dos o tres veces por año en barco. Han visitado muchos destinos y conocido diferentes líneas navieras, siendo su favorita AIDA porque les hablan todo en alemán. De todas formas también han viajado en Costa y en Royal Caribbean.

ANTES
Desde el año pasado me preguntaron si les daríamos permiso a nuestras hijas de viajar con ellos y sin dudarlo les dije que no veía ningún problema. Así que hace unas semanas me llamaron desde una agencia de viajes para ver la disponibilidad de las niñas en la primera semana de Abril. Por supuesto: libre! Tienen vacaciones de Pascua y de haber tenido algún campamento o fiesta de cumpleños, todo hubiera sido cancelado para irse con los abuelos. Como diría el dicho... Hay prioridades!

No me dijeron ni a donde por teléfono pero luego nos dijeron que saldrían de Hamburgo el 5 de abril hacia el mar del Norte para conocer algunas ciudades de Noruega a bordo del crucero Aida Luna durante una semana.
Creo que yo estoy mas emocionada que mis hijas y es que como no conocen ningún crucero mas que emocionadas estan nerviosas y curiosas. Estoy segura que será una experiencia inolvidable! 
Los preparativos han incluído llenar una serie de formularios, mandar copias de los pasaportes y nos iremos de compras para conseguir algunas cosas que puedan estrenar en los shows o cenas.
El barco incluye un programa muy amplio de actividades infantiles y ya me contarán todo lo que hicieron con los animadores. 
Lo único malo es el clima que en estas fechas aún es frío, pero bueno... con chaqueta, gorro y bufanda tambien se disfrutan los viajes ;)

El día se llegó! A media mañana tomamos el tren a Hamburgo y nos encontramos con mis suegros directamente en el puerto, donde le colocaron una etiqueta a la maleta y nos tomamos un café antes de que abordaran. No pudimos decirles adiós como en las películas porque el barco zarpaba 4 horas después. Dejamos a las niñas con los abuelos y Tom y yo nos fuimos a comer al Hard Rock. Curiosamente desde la habitación de nuestro hotel pudimos ver el barco dar la vuelta en el Río Elba y tomar camino hacia el mar.


Dos horas después recibíamos la primera foto de las niñas que ya estaban descubriendo cada rincón de la cabina. La comunicación en los días siguientes será limitada porque el celular no funciona a bordo del barco. 

DESPUES

La semana se pasó volando y ayer llegaron al mismo puerto de donde partieron. Tom fue por ellos tempranito y a media mañana ya estaban en casa. Mis hijas venían felices y los abuelos también! Gracias a Dios no tuvieron ningún contratiempo ni se enfermaron.

Durante la comida y la merienda, abuelos y niñas nos contaron lo que conocieron, lo que hicieron y lo mucho que disfrutaron el viaje. Las niñas no quisieron participar en el "Kids Club" y al final se arrepintieron porque los niños presentaron una serie de bailables en la última noche de show. Han prometido que la próxima vez si lo harán, ya veremos...
El clima como era de esperarse no fue el ideal y sobretodo en Oslo tuvieron que aguantar 3 tristes grados y una llovizna ligera durante el recorrido de la ciudad. El mejor día fue el último, en el cual no había visita a ningún destino, sino que se quedaron en el barco todo el día.

Catalina fue encargada de la cámara y cumplió su función de fotógrafa a la perfección. Tomó muchas fotos que complementadas con las de los abuelos, nos dieron una idea bastante amplia de lo que vivieron durante el viaje.

Tanto niñas como abuelos la pasaron de maravilla y creo que se repetirá la hazaña, talvez no en un corto plazo pero seguramente en un par de años las niñas podrán acompañar a sus abuelos en uno de sus tantos viajes. Haciendo la cuenta, éste fue su crucero número 15! y el 5to en Aida :)

Definitivamente fue una experiencia inolvidable y quedará en su memoria para siempre. Ahora sólo queda seguir disfrutando las vacaciones de Pascua y esperar la oportunidad de volver a viajar en crucero :)

abril 09, 2014

Travesuras de mis niñas

Es claro que todos los niños del mundo hacen travesuras, algunos más que otros y algunas mas graves que otras. Como madre es interesante ahora ver en retrospectiva las travesuras mas originales o tremendas que mis hijas hicieron hace algunos años.

Ahora tienen 9 y 7 años y las travesuras van disminuyendo, supongo que en la adolescencia harán otras pero ya no se llamaran travesuras sino locuras, desmanes o .....  

Muchas de las travesuras fueron merecedoras de regaños o castigos, además de corajes y en algunos casos causantes de vergüenza. Ahora son sólo recuerdos que causan gracia, pero todas me hicieron aprender la lección como madre y obviamente mis hijas aprendieron la suya.
La mayoría de las travesuras fueron causadas por la mayor, y en algunas la pequeña jugó el rol de cómplice. Y por aquello de la lección aprendida, gracias a Dios pocas ha repetido la menor por cuenta propia.
él lo hizo!

Aquí escribo algunas de las travesuras más graves, y que escribo sólo para no olvidarlas por completo ya que con mi mala memoria corren riesgo de quedar en el olvido. Al menos en este blog servirán para entretenerme en mi vejez :)

- Pedir dinero a vecinos. Teniendo una amiguita de visita las niñas pidieron permiso para jugar afuera y así lo hicieron. Al poco rato tocan el timbre y una vecina me pregunta si ya sé lo que andan haciendo mis hijas y la amiguita. Y yo, pues jugando. Cual no sería mi sorpresa al enterarme que andaban pidiendo dinero a los vecinos para comprar dulces en la panadería. Sólo de acordarme se me pone la cara roja de vergüenza. Lo peor es que varios de los vecinos ya les habían dado unas monedas para cuando me enteré. Primero que nada fui a recoger a las chamacas, y luego llamé a la mamá de la amiguita. No quería que se fuera a enterar por terceras personas. Ella reaccionó igual que yo, roja de vergüenza. Despues del regaño, vino el castigo: devolver el dinero y pedir disculpas. Obviamente jamás se les ocurrió volver a pedir dinero a nadie...

- Cortarse pelo en casa de amiguita. Y así como mi vecina recibió mi llamada con la travesura de su hija, yo recibí una igual unos meses después. La mamá solo me dijo con voz entrecortada que debía ir inmediatamente por mis hijjas a su casa. Así lo hice y sorpresa! Mis hijas y su amiguita se habían cortado el pelo. Pero no un poquito y de atrás sino del fleco y todo (al ras de la cabeza)! La amiguita tenía el pelo hasta la cintura y mi vecina estaba que no podía ni hablar, lo que mas le preocupaba es que había regañado muy fuerte a mis hijas y que la fiesta de entrada a la escuela primaria era en un par de semanas y no alcanzaría a crecerle algo decente. Mi hija menor y la  amiguita estaban en el jardín de niños pero la mayor estaba en primaria y ya había hecho travesuras similares con tremendas regañadas, así que mi coraje era mayor con ella que no evitó la tragedia. En fin, el pelo creció y la amistad entre las niñas ni entre las mamás se vio afectada. Gracias a Dios fue la última vez que se cortaron el pelo ellas solas ;)

- Robar juguete de vecina. Laura es una vecinita, hija única y compañera de clase de Victoria. Un día fuimos invitados con otras familias a celebrar el cumpleaños de su papá en su casa. Como acostumbra, Laura puso su colección de 'Schleich' (unas figuras de plástico duro muy caras) en todo el pasillo principal. Los niños jugaron toda la tarde mientras los adultos platicaban animadamente. Por la noche Laura empezó a buscar una princesa en particular que no encontraba. Todos ayudaron en la búsqueda incluso en el jardín sin resultado. Más tarde nos fuimos a casa y todo normal. A la noche siguiente al darles las buenas noches noté a Victoria nerviosa y no recuerdo cómo apareció el tema de la princesa perdida y Victoria me dice 'si, es como esta que me regaló Nele' (otra amiguita). Y yo, eh? Obviamente después de un difícil cuestionario, la pequeña tuvo que delatar a la mayor y Victoria sólo se echo a llorar! Uffff.... Para vergüenzas tiene uno. Al igual que el dinero pedido a los vecinos, su mayor castigo fue ir a devolver el juguete personalmente al día siguiente. Tom y yo también nos disculpamos con los vecinos y gracias a Dios no pasó a mayores y la amistad continúa entre niñas y adultos ;)

- Tirar leche en rincón. Desde que mis hijas aprendieron a comer, aprendieron que se debían comer todo lo que se les sirviera y lo mismo para la bebida. Con el tiempo he ido añadiendo un poco a sus platos y vasos, pero siempre en medidas proporcionales a su edad. Siempre pueden servirse más si lo desean, pero la regla es la misma: comerse todo lo servido. Ha habido etapas en las que repelan más y justo cuando Victoria tenía dos o tres años teníamos muchos problemas para que se tomara su vaso de leche a la hora de la cena. Algunas veces era insistir e insistir, otras veces llegaba a la cocina con el vaso vacío. Pero oh sorpresa! Un día al aspirar la alfombra de la sala, y mover la cortina de un rincón encontré un montón de pedazos duros de pan y la alfombra enmohecida. Victoria había encontrado un lugar donde tirar sus restos de cena y leche! No estoy segura cuántas veces lo hizo ni cuanto tardamos en descubrir su truco, seguro una o dos semanas pero ese fue su ultima vez!  Obviamente eso no me quitó lo estricta ni eliminó la regla de comerse todo. Simplemente me puse más abusada y ya no ha vuelto a pasar algo similar, gracias a Dios!

Y al igual que todos los niños del mundo han pintado paredes, cogido dulces o galletas a escondidas, se han embarrado de crema o maquillaje, han tirado todo el rollo de papel en el sanitario, han tomado cosas sin permiso y mil travesuras normales y cotidianas.

Es parte de su infancia y parte de nuestro aprendizaje como padres. Risas, corajes, sorpresas y regaños que han llenado nuestra vida de alegrías y dolores de cabeza. Una etapa que como dije al principio poco a poco llega a su fin, ya vendrán otras alegrías y espero no tantos dolores de cabeza con la adolescencia. Por el momento seguimos disfrutando su infancia en etapa de descubrimientos, experimentos y nuevas experiencias.

abril 07, 2014

Ciega por un rato...

El sábado pasado tuvimos que ir a Hamburgo para dejar a nuestras hijas en el puerto donde tomarían un crucero con sus abuelos. Y cómo pocos fines de semana tenemos como éste: sin niñas y ya en Hamburgo, una de mis ciudades favoritas, Tom y yo buscamos opciones para pasar el fin de semana.
Mi marido quería ver algún espectaculo, pero como no entiendo mucho de los comediantes alemanes y los musicales actuales no me atraen, sugerí ir a algún restaurante lindo y disfrutar una cena romántica. Buscando en internet, encontramos el restaurante "Unsicht-bar" que significa invisible y sin dudarlo hicimos la reservación.
Ya habíamos oído hablar de ese lugar donde los asistentes viven una experiencia única: comer en la oscuridad. Así que despues de dejar a las niñas en el barco y nuestras cosas en el hotel, nos fuimos al restaurante.
En la recepción nos atendió una chica que nos preguntó si ya conocíamos el restaurante, al decir que no nos explicó que debíamos elegir el menú y después un mesero nos llevaría a nuestra mesa en otra habitación.
A elegir había 5 menús:
- De cordero
- De queso
- De pollo
- De pescado
- Sorpresa

Las primeras cuatro opciones podían ser de 3 o 4 platos, con sopa o postre a elegir. Lo chistoso de los menús es que no específicaban los platillos sino que eran una especie de adivinanzas, así que muy descriptivo no era ni ayudaba a la hora de elegir. El menú sorpresa estaba escrito en Braille y definitivamente no tenías idea de lo que ibas a comer. Este último era de 4 platos: sopa, entrada, plato principal y postre.

Menú sorpresa!
Mi marido eligió el de queso y yo el de sorpresa, si no iba a poder ver lo que comía que fuera sorpresa completa! Nos asignaron un número de mesa que debíamos memorizar y nos pasaron junto con una pareja de mujeres a un cuarto con media luz. Ahí se presentó nuestro mesero que se llamaba Iza y el cual era ciego. Nosotros dijimos nuestros nombres y se nos pidió formarmos en fila india y poner la mano derecha en el hombro de la persona enfrente de nosotros.

Así, en fila pasamos al comedor... un cuarto en completa oscuridad. Y cuando digo oscuridad es NEGRO! Pensé que durante la cena podríamos ver algun reflejo, destello de luz o sombras, pero no! Iza nos dirigió a nuestra mesa y nos puso enfrente de nuestra silla. Ya sentados, podíamos tocar lo que estaba en la mesa: un mantel individual de plástico y los cubiertos.

Y empezó la aventura! Iza nos trajo las bebidas y nos pidió que cada vez que trajera algún plato, agarraramos nuestros vasos para evitar un accidente. Mi té helado tenía un popote que me facilitó la tarea de tomar a oscuras.

Primer plato: SOPA! De todos fue el más sencillo de comer. Cuchara en mano, sólo era necesario introducirla en el plato hondo y tomar su contenido. Las chicas en nuestra mesa también habían elegido el menú sorpresa, así que podía comparar con ellas lo que probaba y adivinar los ingredientes. La sopa tenía un sabor picante que yo identifiqué como jengibre, las chicas decían que era chile o pimienta. Definitivamente era una crema de hierbas, pero no coincidimos en el ingrediente principal y al final recibimos el menú escrito para descubrir que habíamos tomado sopa de hinojo y pera!!!

Iza nos trajo unas canastas con pan para la sopa, y ahí descubrí lo difícil que hubiera sido untar un poco de mantequilla o aioli en las rebanadas de pan. Qué bueno que no nos ofrecieron nada para el pan, así solito ya era suficientemente complicado comerlo con la sopa.
Iza nos había dicho que si necesitabamos algo, sólo debíamos decir su nombre y él vendría de inmediato. De igual forma, cuando se acercaba a nuestra mesa empezaba a decir 341, y nosotros contestabamos AQUI!
Con el tiempo y nuestros oídos/manos identificamos nuestro lugar en el comedor, si había gente a nuestro alrededor, que algunos hablaban inglés y oíamos risas de un grupo a lo lejos. También descubrimos que mi marido y yo estabamos pegados a una pared, y comentamos que las voces de los otros asistentes eran muy altas. No creo que estuvieran gritando, era simplemente que nuestro sentido del oído estaba más activo que de costumbre y nos molestaban las voces más que de costumbre.

Segundo plato: ENTRADA! Empezamos a identificar algunos ingredientes con las manos y a la hora de probar decíamos: tomate, aceitunas, queso mozarella. Curiosamente mis ingredientes no coincidían con los de las chicas pero sí los de mi marido. Muy tarde descubrimos que nuestros platos habían sido entregados al revés: yo me comí el plato de quesos y mi marido la entrada sorpresa! Hicimos el comentario al mesero y como disculpa recibimos un vaso extra de vino tinto. Si nos hubieran dado puntos por los ingredientes bien adivinados, con este plato hubieramos adquirido algunos. Era una ensalada con tomate, uvas, pepino, pimiento, chips de tocino y pan.

Lo que comí!
Tercer plato: PRINCIPAL! Mi marido aclaró el tipo de menú que había elegido para evitar otra confusión. Con las manos identifiqué en mi plato arroz, carne y pedazos de verduras. Pero que tipo de carne? Al probarla dije que pollo, mis vecinas de mesa dijeron que era puerco. Será? Todo estaba bañado de una salsa deliciosa, y las verduras podían ser zanahorias, calabacita o algunas otras de sabor neutro. Partir la carne fue toda una hazaña y qué bueno que nadie podía verme, porque los pedazos a veces eran demasiado grandes y a veces el tenedor llegaba a mi boca vacío. Al final descubrimos que habíamos comido carne de res con arroz a la naranja y colirrábano en salsa de limón con melisa.

Para entonces tuvimos que pedir más bebidas y nuestro mesero trajo todo de inmediato. Sin problema le entregabamos los vasos vacíos y recíbiamos los nuevos con vino, agua o jugo.

Último plato: POSTRE! Otra vez tuvimos que tocar con las manos lo que estaba en el plato para identificar donde estaba el pastel y donde la bola de nieve. El pastel era una especie de caramelo y la nieve era de agua, con pedazos de fruta, durazno??? No! Era de mango! y el pastel de chocolate blanco! Cero puntos!

En total estuvimos dos horas en completa oscuridad y no puedo omitir que salí con tremendo dolor de cabeza. A pesar de que el ambiente era agradable y la comida deliciosa, uno está en constante estrés y supongo que por eso me dolió la cabeza. Algunos ratos cerraba los ojos y otros los tenía abiertos, obviamente sin notar diferencia. Creo que jamás había estado en ese tipo de oscuridad, porque aún en la noche o en un lugar cerrado siempre hay algún filtro de luz o un destello de luna. Y en esta experiencia, fueron dos horas de ceguera total!

A diario doy gracias a Dios por la salud y siempre he valorado el sentido de la vista sobre los demás, pero ahora me ha quedado más que claro la enorme bendición que poseo en mis dos ojos. El no poder ver dónde estás, ni saber lo que te llevas a la boca... no distinguir lo que hay en una habitación ni poder ver los ojos de la persona con la que hablas es peor que el infierno. Y espero contar con la vista hasta el día de mi muerte, ha de ser terrible perderla después de haberla tenido.

Algunas enseñanzas de esta experiencia:
- no importa si eres guapo o jorobado, si vistes ropa de marca o harapos, si llevas peinado de salón o tienes piojos en la cabeza, un ciego te valorará por lo que eres, dices y conoces. Para Iza, todos los comensales eramos iguales y recibimos igual trato.
- la decoración no es importante... la mesa no tenía centro de mesa, ni había cuadros en las paredes, las lámparas no existían y los cubiertos no tenían que combinar entre ellos. Todo eso es secundario! Lo importante es la compañía y el sabor de la comida, porque ni la presentación de los platos importa.
- al no contar con un sentido, los demás se agudizan... pero lleva tiempo adaptarse y acostumbrarse al ruido, a los sabores y a los olores.
- olvidamos la importancia del sabor de los alimentos... haz la prueba en casa y verás que no adivinarás muchos sabores. Hemos convertido el comer en una actividad automática y nuestras papilas gustativas ya no distinguen los sabores o peor aún, confunden unos con otros.
- lo mismo pasa con el olfato... cuánto tiempo destinamos a oler lo que comemos, el perfume de las flores o de las personas. Es también un sentido importante y habrá que ponerlo a trabajar más a menudo.
- no se necesitan teléfonos en la mesa. Ni fotos, ni chat, ni luz, ni timbres.... fuera celulares de la mesa!

No sé si vuelva a ese restaurante otra vez, pero definitivamente lo recomendaré a todos los que visiten Hamburgo. Es una experiencia única, que te pone a reflexionar, a valorar y dar gracias a Dios!

Gracias Dios por mis ojos, y por los de mis hijas que aunque no son azules, pueden ver tu divina creación y disfrutarla al máximo! Y pido por todos aquellos que no pueden ver porque definitivamente no debe ser fácil sobrevivir en un mundo acostrumbrado a ver sin observar.